El
Pentágono está considerando poner fin a su asociación con la empresa de inteligencia artificial
Anthropic tras negarse esta a retirar ciertas restricciones sobre cómo el ejército puede usar sus modelos de IA, según informes. El Departamento de Defensa (llamado recientemente
Departamento de Guerra por algunos funcionarios) podría reducir drásticamente o incluso terminar por completo su colaboración después de meses de tensas negociaciones sobre el alcance de las aplicaciones militares de la tecnología de la firma.
El informe afirma que el Pentágono está presionando a cuatro grandes empresas de IA para permitir el uso militar sin restricciones de sus herramientas para “todos los fines legales”, incluyendo desarrollo de armas, recopilación de inteligencia y operaciones en el campo de batalla. Anthropic, sin embargo, ha mantenido límites específicos en dos áreas clave: la vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses y los sistemas de armas completamente autónomos, lo que ha causado frustración entre los funcionarios del Departamento de Defensa.
Los funcionarios del Pentágono han señalado que la paciencia está disminuyendo, ya que estas restricciones crean desafíos operativos que no pueden ignorarse. Según un alto cargo, “todo está sobre la mesa”, incluyendo reducir significativamente la asociación o finalizarla, aunque sería necesario encontrar un reemplazo adecuado si se toma esa decisión.
Desde Anthropic, un portavoz ha afirmado que la compañía sigue comprometida con los objetivos de seguridad nacional de EE. UU., negando haber discutido usos en operaciones específicas con el Departamento de Defensa. La empresa sostiene que su modelo Claude se utiliza en varios casos de inteligencia en el gobierno de forma consistente con su política de uso, pero que las conversaciones con la
DoW se han centrado en sus límites sobre armas completamente autónomas y vigilancia doméstica masiva, ninguno de los cuales está relacionado con operaciones actuales.
Además, se ha reportado que el modelo
Claude de Anthropic fue utilizado en una operación militar estadounidense para capturar al expresidente venezolano Nicolás Maduro, a través de una integración con la plataforma de la empresa Palantir. Este hecho ha intensificado aún más las tensiones entre la empresa y el Pentágono.