Rusia rechazó el lunes las acusaciones de varias naciones europeas sobre el supuesto envenenamiento de Alexéi Navalny, calificándolas de “parciales e infundadas”.
“No aceptamos naturalmente tales acusaciones. No estamos de acuerdo con ellas. Las consideramos sesgadas y sin fundamento”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, según AFP.
Gran Bretaña, Suecia, Francia, Alemania y los Países Bajos afirmaron en una declaración conjunta el sábado que creen que Navalny fue envenenado con epibatidina, una sustancia tóxica derivada de ranas venenosas.
Por su parte, Estados Unidos señaló que no estaba “cuestionando” la acusación, aunque evitó hacer comentarios directos al respecto.
“A veces los países actúan en función de la inteligencia que han recopilado. Éramos conscientes del informe. Es un informe preocupante. No tenemos razones para ponerlo en duda ni estamos disputándolo o entrando en conflicto con esos países por ello”, declaró el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Navalny, el crítico interno más destacado del presidente ruso Vladimir Putin, murió en febrero de 2024 en una colonia penal del Ártico, donde cumplía una condena de 19 años de prisión.