Google ha comenzado a
bloquear o restringir cuentas en su plataforma de codificación con inteligencia artificial,
Antigravity, para usuarios que integraron el servicio con
OpenClaw, un marco de agentes de IA de código abierto que permite a desarrolladores automatizar tareas usando modelos como
Gemini. Según Google, su equipo detectó un
gran aumento de patrones de uso que catalogó como
malicioso o abusivo, lo cual afectó negativamente la calidad del servicio para otros usuarios.
Las restricciones afectaron incluso a suscriptores que pagan en planes como
AI Ultra (alrededor de 250 USD al mes), cuyas cuentas vieron deshabilitado el acceso a Antigravity y servicios relacionados con Gemini sin advertencia previa. Los usuarios reportaron recibir
errores HTTP 403 que indicaban violaciones de los Términos de Servicio. Google explicó posteriormente que el bloqueo se debió al ruteo no autorizado de peticiones de IA a través de herramientas externas, lo que consumió demasiada capacidad de sus sistemas.
Muchos desarrolladores afectados han dicho que no recibieron aviso ni explicación clara antes de que se cortara su acceso, y algunos sostienen que su uso de OpenClaw estaba dentro de la cuota que pagaron. En foros de desarrolladores se ha explicado que la forma en que OpenClaw usa
OAuth para conectarse a Antigravity fue lo que llevó a Google a marcar ese tráfico como inusual.
El creador de OpenClaw,
Peter Steinberger, calificó la respuesta de Google como
“draconiana”, argumentando que castiga a usuarios que intentaban automatizar flujos de trabajo con herramientas por las que pagaron. Google ha indicado que podría ofrecer una vía para que algunas cuentas puedan volver a tener acceso si se demuestra que no violaron los Términos de Servicio.
Este acontecimiento se produce después de que otros proveedores de IA, como
Anthropic, también ajustaran sus políticas para limitar cómo herramientas de terceros pueden acceder a sus modelos o tokens. El hecho subraya las tensiones entre la
innovación de código abierto y el
control de plataformas mientras las compañías buscan proteger sus recursos y hacer cumplir sus normas de uso.