El cáncer ya no es una enfermedad poco común. Con el aumento de la esperanza de vida, los cambios en el estilo de vida, la contaminación y la detección tardía, la carga del cáncer sigue creciendo, especialmente en países como India. Los hospitales están atendiendo a pacientes más jóvenes, casos en etapas más avanzadas y tratamientos que se prolongan durante más tiempo. Y aunque las terapias han mejorado, la experiencia del tratamiento oncológico sigue siendo física y emocionalmente agotadora.
Durante décadas, el tratamiento del cáncer ha seguido en gran medida un enfoque uniforme. La cirugía, la quimioterapia y la radioterapia continúan siendo los pilares principales. La quimioterapia, en particular, puede ser muy agresiva, ya que no solo ataca las células cancerosas, sino también a las sanas. La caída del cabello, las náuseas, el cansancio extremo, las infecciones, el daño nervioso y la llamada “niebla mental” son efectos frecuentes. Incluso cuando el tratamiento funciona, los efectos secundarios suelen persistir mucho después de finalizar los ciclos. Muchos pacientes describen el proceso como una lucha por sobrevivir al tratamiento tanto como a la propia enfermedad.
La radioterapia también presenta sus propios desafíos, especialmente cuando los tumores se encuentran cerca de órganos vitales. La cirugía, aunque puede salvar vidas, a menudo implica largos periodos de recuperación y cambios permanentes en el cuerpo. A todo esto se suman el impacto emocional, el estrés económico y la incertidumbre, y el cáncer deja de ser solo un diagnóstico médico para convertirse en una experiencia que transforma por completo la vida cotidiana.
Aquí es donde la oncología de precisión está empezando a cambiar la conversación. En lugar de tratar el cáncer únicamente según el órgano de origen, los médicos ahora analizan la composición genética del tumor. Este enfoque permite comprender el comportamiento del cáncer antes de elegir el tratamiento más adecuado. Algunos pacientes responden mejor, con menos efectos secundarios y mejores resultados. No se trata de una solución milagrosa ni es aplicable a todos los casos por el momento, pero representa un avance hacia tratamientos más inteligentes, más humanos y más personalizados.
Según la doctora Priya Tiwari, jefa de Oncología Médica en Artemis Hospitals, el cáncer no es una sola enfermedad. Incluso cuando dos personas padecen el mismo tipo de cáncer, como el de pulmón o el de mama, la enfermedad puede comportarse de manera muy distinta en cada caso. La oncología de precisión surge precisamente para abordar estas diferencias, centrándose en conocer las características específicas del cáncer de cada paciente y utilizar esa información para tomar decisiones terapéuticas más acertadas.
En la misma línea, el doctor Tejinder Kataria, presidenta de Oncología Radioterápica y del Centro Oncológico en Medanta – The Medicity, explica que la oncología de precisión analiza cómo el cáncer de cada paciente se diferencia del de otros. En lugar de aplicar el mismo tratamiento a todos los pacientes con un mismo diagnóstico, este enfoque se basa en estudiar la composición genética del tumor. Al identificar las alteraciones genéticas que impulsan el crecimiento del cáncer, los médicos pueden seleccionar terapias que actúen directamente sobre esos cambios.
Además, este enfoque permite a los médicos tomar decisiones más informadas sin depender de conjeturas. Las pruebas genéticas del tumor ayudan a determinar si es más adecuado utilizar quimioterapia, terapias dirigidas o inmunoterapia. A medida que la investigación avanza, un número creciente de pacientes accede a opciones de tratamiento personalizadas. Esto marca un cambio fundamental en la atención oncológica: dejar atrás el tratamiento uniforme y empezar a tratar a cada paciente como un individuo, con la esperanza de obtener mejores resultados y una atención más precisa.
¿Qué es la oncología de precisión?
En términos simples, la oncología de precisión consiste en ofrecer el tratamiento adecuado al paciente adecuado en el momento adecuado. El doctor Kumardeep Dutta Choudhury, director senior de Oncología en Max Hospitals, Shalimar Bagh, Nueva Delhi, explica que mediante pruebas genéticas y moleculares avanzadas es posible identificar alteraciones específicas en el tumor. Con esta información, se pueden seleccionar terapias dirigidas o inmunoterapias que actúan directamente sobre las células cancerosas y causan menos daño a las células sanas.
Este enfoque demuestra que dos cánceres con el mismo nombre no son necesariamente iguales. Un tratamiento eficaz para una persona puede no funcionar para otra. La oncología de precisión ayuda a evitar terapias innecesarias, reduce los efectos secundarios y mejora la eficacia del tratamiento. También permite a los médicos ahorrar tiempo al elegir opciones con mayores probabilidades de éxito.
La doctora Priya Tiwari añade que, tradicionalmente, el tratamiento del cáncer se ha basado en el origen y la etapa de la enfermedad. Aunque este método ha sido eficaz para muchos pacientes, no siempre ofrece los mismos resultados. La oncología de precisión va un paso más allá al estudiar las mutaciones y cambios genéticos dentro de las células cancerosas que provocan su crecimiento y propagación. Cada tipo de cáncer tiene su propia huella genética, y las pruebas genómicas o moleculares permiten comprender mejor qué lo está causando.
Por su parte, el doctor Tejinder Kataria destaca que este enfoque puede mejorar la eficacia del tratamiento y reducir el riesgo de efectos secundarios innecesarios. Las terapias más específicas suelen ser más eficaces contra las células cancerosas y menos dañinas para las células sanas. Como resultado, los pacientes pueden disfrutar de una mejor calidad de vida, menos complicaciones y una mayor probabilidad de controlar la enfermedad a largo plazo.
En resumen, la oncología de precisión busca ofrecer el tratamiento correcto al paciente correcto en el momento correcto. Aunque el diagnóstico sea el mismo, el cáncer no se comporta igual en todas las personas. Dos pacientes pueden reaccionar de forma muy distinta al mismo tratamiento. Este enfoque reduce la incertidumbre al adaptar la terapia a la biología específica del cáncer.
¿Cómo funciona la oncología de precisión?
La oncología de precisión utiliza herramientas como pruebas genéticas, análisis de biomarcadores y técnicas avanzadas de imagen. Para identificar genes o proteínas implicados en el cáncer, se analiza una pequeña muestra del tumor o, en algunos casos, una muestra de sangre. En función de los resultados, los médicos pueden recomendar terapias dirigidas, inmunoterapia o combinaciones personalizadas de tratamientos. Si un cáncer presenta una mutación genética concreta, se puede utilizar un fármaco diseñado específicamente para bloquearla.
Uno de los mayores beneficios de la oncología de precisión es la mejora de los resultados del tratamiento. Los pacientes pueden vivir más tiempo, mantener un mejor control de la enfermedad y evitar terapias innecesarias. Además, este enfoque ayuda a descartar tratamientos con pocas probabilidades de éxito, lo que ahorra tiempo y reduce el estrés físico y emocional tanto para los médicos como para los pacientes. También permite a las personas tomar decisiones más informadas sobre su cuidado.