Tu alimentación influye directamente en la salud de tus pulmones. Algunos alimentos comunes pueden aumentar la inflamación, la producción de mucosidad y la dificultad para respirar. Evitar carnes procesadas, alimentos salados, bebidas azucaradas, frituras, lácteos, sulfitos y salicilatos puede mejorar la función pulmonar y fortalecer las vías respiratorias. Sustituirlos por opciones vegetales y naturales ayuda a mantener los pulmones limpios y eficientes.
Un innovador estudio de la Clínica Mayo ha revelado hallazgos sorprendentes sobre los ataques cardíacos en adultos jóvenes, especialmente en mujeres, que podrían cambiar la forma en que se entienden y tratan estos graves eventos de salud.