Tres senadores estadounidenses instaron recientemente a Apple y Google a “retirar de inmediato” X (antes Twitter) y Grok de sus tiendas de aplicaciones. Al reaccionar a un informe sobre el tema, Elon Musk afirmó que la verdadera razón detrás de esta exigencia es que “odian la libertad de expresión”.
“La verdadera razón es que odian la libertad de expresión”, escribió el magnate tecnológico.
La carta llega después de que X y, especialmente, Grok, fueran criticados por permitir la creación de contenido “deepfake” explícito y sexualizado, incluso con el uso de la imagen de mujeres y niños. Tras la polémica, Musk publicó:
“Cualquiera que use Grok para crear contenido ilegal sufrirá las mismas consecuencias que si subiera contenido ilegal”.
El equipo de
X Safety también respondió con un comunicado:
“Tomamos medidas contra el contenido ilegal en X, incluido el material de abuso sexual infantil (CSAM), eliminándolo, suspendiendo permanentemente cuentas y colaborando con gobiernos y fuerzas del orden cuando sea necesario.
Cualquiera que use o incentive a Grok a crear contenido ilegal enfrentará las mismas consecuencias que si lo subiera directamente. Para más información, se puede consultar nuestras normas completas y opciones de aplicación”.
Lo que dijeron los senadores en la carta Según CNBC, la carta fue firmada por los senadores Ron Wyden (Oregón), Ed Markey (Massachusetts) y Ben Ray Luján (Nuevo México). En ella piden a Apple y Google que “eliminen inmediatamente las aplicaciones X y Grok de sus tiendas hasta que el director ejecutivo de la empresa, Elon Musk, aborde estas actividades perturbadoras y probablemente ilegales”.
Los senadores señalaron que las plataformas permiten actualmente la generación y distribución de contenido ilegal. Añadieron que ignorar estas violaciones graves haría que las prácticas de moderación de contenido de Apple y Google perdieran credibilidad.
“Hacer la vista gorda ante el comportamiento escandaloso de X convertiría en una burla sus políticas de moderación”, escribieron, y advirtieron que no actuar “socavaría sus afirmaciones públicas y legales de que sus tiendas de aplicaciones ofrecen una experiencia más segura que permitir descargas directas en los teléfonos”.