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Un análisis de sangre podría predecir quiénes corren más riesgo por una cardiopatía hereditaria común

Científicos de Harvard y Oxford desarrollan un análisis de sangre basado en el biomarcador NT-Pro-BNP que podría predecir qué pacientes con miocardiopatía hipertrófica corren mayor riesgo de sufrir complicaciones graves, permitiendo tratamientos más oportunos y seguimiento personalizado.
Un análisis de sangre podría predecir quiénes corren más riesgo por una cardiopatía hereditaria común
(Crédito de la imagen: TIL Creatives)
Un equipo internacional de científicos está desarrollando un sencillo análisis de sangre que podría ayudar a predecir qué personas corren mayor riesgo de sufrir complicaciones derivadas de la miocardiopatía hipertrófica (MCH), la enfermedad cardíaca hereditaria más frecuente en el mundo. La MCH provoca el engrosamiento del músculo cardíaco debido a alteraciones genéticas que suelen transmitirse dentro de las familias. Aunque muchos pacientes apenas presentan síntomas, otros pueden desarrollar complicaciones graves como insuficiencia cardíaca o arritmias, que en algunos casos derivan en paro cardíaco. Actualmente no existe cura para esta enfermedad y los médicos no siempre pueden determinar qué pacientes presentan un mayor riesgo de complicaciones potencialmente mortales.

Un biomarcador que puede cambiar el rumbo del tratamiento

Investigadores de universidades como Harvard y Oxford han identificado una posible solución: un análisis de sangre capaz de medir los niveles de la proteína NT-Pro-BNP (N-terminal Pro-B-type natriuretic peptide) en pacientes con MCH. En un estudio realizado con 700 personas diagnosticadas, los científicos comprobaron que los niveles elevados de este biomarcador estaban asociados con mayor presión de trabajo del corazón, peor flujo sanguíneo, presencia de tejido cicatricial y cambios estructurales que aumentan el riesgo de fibrilación auricular e insuficiencia cardíaca. Según los investigadores, esta prueba podría permitir vigilar de forma más estrecha a los pacientes de alto riesgo e identificar a quienes podrían beneficiarse de tratamientos preventivos o intervenciones tempranas. La profesora Carolyn Ho, directora médica del Centro de Genética Cardiovascular de la Facultad de Medicina de Harvard y líder del estudio, señaló que este método ayudaría a “aplicar las terapias adecuadas a los pacientes adecuados en el momento correcto”. Añadió que el avance en biomarcadores sanguíneos permitirá, en el futuro, clasificar a los pacientes según su nivel de riesgo, evitando tratamientos innecesarios para quienes presentan menor probabilidad de complicaciones.

Un impacto real en la vida de los pacientes

Para personas como Lara Johnson, de 34 años y residente en Southampton (Reino Unido), este hallazgo representa una esperanza. Diagnosticada con MCH tras experimentar fatiga y dificultad para respirar, afirma que lo más difícil es la incertidumbre constante.

Hacia una atención más personalizada

El profesor Bryan Williams, director científico y médico de la British Heart Foundation —organización que financió la investigación— afirmó que el hallazgo podría beneficiar a pacientes de todo el mundo. Destacó que medir proteínas circulantes en la sangre no solo ayuda a predecir complicaciones, sino también a comprender mejor cómo evoluciona la estructura y la función del corazón, lo que podría abrir la puerta a nuevas opciones terapéuticas. Los investigadores confían en que este avance marque un paso decisivo hacia una atención más precisa y personalizada para millones de personas que viven con miocardiopatía hipertrófica.