No se puede negar que nuestros zapatos recorren el mundo y traen consigo energías buenas y malas. En la mayoría de los casos, llevamos esas energías al interior del hogar y las colocamos sin pensarlo dos veces en el zapatero. Sin embargo, muchas personas desconocen que las energías impregnadas en los zapatos pueden afectar la paz y la armonía del hogar. Si te sientes identificado, sigue leyendo, porque aquí compartimos algunos consejos basados en el Vastu para colocar el zapatero en el lugar correcto y alejar cualquier signo de negatividad.
¿Por qué es importante guardar los zapatos con cuidado?
Los zapatos suelen transportar energías externas al interior de la casa, por lo que no solo es importante limpiarlos de suciedad, sino también de las energías que pueden generar negatividad y discordia en el hogar. Precisamente por esta razón, el zapatero es un elemento esencial, al igual que su correcta ubicación.
Según los principios del Vastu, es fundamental evitar que las energías negativas del exterior alteren la armonía del hogar. Una colocación adecuada del zapatero ayuda a neutralizar estas influencias, alinear el flujo del prana y favorecer el equilibrio del campo magnético de la Tierra, promoviendo prosperidad y paz.
Zonas ideales: oeste o noroeste
De acuerdo con los textos de Vastu, colocar el zapatero en las direcciones oeste o noroeste ayuda a eliminar la negatividad. Estas zonas están regidas por Vayu y Varuna, energías que contribuyen a absorber y disipar las vibraciones estancadas provenientes del calzado. Además, actúan como zonas de amortiguación cerca de la entrada, permitiendo que la energía positiva fluya sin bloquear las puertas de la prosperidad.
El suroeste como alternativa sólida
Si el espacio es limitado, optar por las esquinas del suroeste es una buena alternativa. Esta dirección activa el elemento tierra, que tiene la capacidad de estabilizar las energías pesadas asociadas a los zapatos y fortalecer la estabilidad familiar, según el Vastu.
Evitar estrictamente el noreste y el este
Se recomienda no colocar nunca el zapatero en el noreste (Ishan) ni en los corredores que van del norte al este, ya que estas zonas sagradas canalizan el prana divino y favorecen el crecimiento espiritual. Cualquier bloqueo en estas direcciones puede provocar pérdidas financieras y desequilibrios de salud, asociados a debilidades de Júpiter y la Luna.