En muchas culturas antiguas se cree que el
mal de ojo, llamado
nazar en algunas regiones, es una forma de energía negativa generada por la envidia o malas intenciones. Según estas creencias, cuando alguien te mira con celos o sentimientos negativos, puede traer
problemas inesperados —como pérdidas de dinero, peleas o incluso problemas de salud— a tu vida. Por eso, muchas personas siguen
rituales y remedios tradicionales para protegerse y atraer energía positiva.
Un ritual muy conocido es
quemar chiles rojos. Se cree que el humo ayuda a
eliminar la energía negativa y a proteger la casa o a la persona. Otro remedio tradicional consiste en una mezcla de
sal y semillas de mostaza, que se pasa alrededor de la persona y luego se quema, lo que supuestamente limpia el aura de malas influencias.
Otra práctica común es poner un
punto negro de kajal (kohl) en la frente o la mejilla, especialmente en niños, como símbolo de protección contra el mal de ojo. También se utiliza un
hilo negro atado a la muñeca o al tobillo para crear una especie de
escudo protector contra la energía negativa.
Un ritual más implica una
coco (“coconut upari”): se pasa el coco en círculos alrededor de la persona y luego se desecha o se quema, con la creencia de que absorbe y elimina la energía negativa.
Todas estas prácticas se basan en
creencias culturales y espirituales sobre la energía y la protección. Muchas personas también las acompañan con
oraciones, pensamientos positivos o mantras para sentirse emocionalmente más fuertes y tranquilos en momentos difíciles.