Un pequeño macaco japonés llamado
Punch, nacido en julio pasado en el zoológico de Ichikawa, Japón, ha emocionado a millones de personas tras viralizarse videos donde aparece rechazado por su madre y agredido por otros monos, mientras encuentra consuelo abrazando un peluche de orangután entregado por los cuidadores.
Sin la guía materna necesaria para integrarse al grupo, el animal fue visto caminando solo, perseguido y arrastrado por ejemplares mayores dentro del recinto. Aunque algunos videos mostraron momentos de consuelo por parte de otro mono, nuevas imágenes volvieron a evidenciar ataques, incluido un episodio en el que fue arrastrado agresivamente antes de refugiarse detrás de una roca abrazando su juguete.
La primatóloga Alison Behie, de la Universidad Nacional Australiana, explicó que el abandono materno es poco común, pero puede ocurrir por factores como la inexperiencia, la salud o el estrés ambiental. En este caso, señaló que la madre era primeriza y Punch nació durante una ola de calor, condiciones que pudieron llevarla a priorizar su propia supervivencia y futuras reproducciones.
Tras varios intentos fallidos para ofrecerle apoyo, los cuidadores introdujeron el peluche porque las crías de macaco suelen aferrarse al cuerpo de su madre desde el nacimiento para desarrollar fuerza muscular y seguridad emocional. El juguete podría funcionar como una figura de apego mientras aún necesita cuidados similares a la lactancia.
Según Behie, el comportamiento de los otros monos no constituye acoso, sino interacciones sociales normales dentro de la estricta jerarquía matrilineal de la especie, donde las familias dominantes imponen su posición. Sin embargo, la ausencia materna podría impedir que Punch aprenda respuestas de sumisión necesarias para integrarse adecuadamente cuando sea adulto.
El caso ha provocado un aumento masivo de visitantes en el zoológico, que reforzó las medidas de seguridad y pidió silencio para evitar estrés adicional al animal.
La psicóloga conservacionista Carla Litchfield, de la Universidad de Adelaide, señaló que la historia refleja problemas más amplios como la pérdida de hábitat, el cambio climático, el bienestar animal en zoológicos y el impacto de las redes sociales. También advirtió que la popularidad del mono podría incentivar el comercio ilegal de mascotas exóticas.
“Los monos crecen rápido —Punch será adulto en cuatro años— y necesitan vivir con otros de su especie para desarrollarse física y mentalmente”, afirmó.
Punch se suma a otros animales que han captado la atención global en redes sociales, como Moo Deng, la joven hipopótamo pigmeo de Tailandia que se volvió viral en 2024.