Casi todas las mujeres han entrado en pánico al notar esos molestos granitos rojizos después de afeitarse. Tras todo el esfuerzo de lograr una piel suave, esos bultitos pueden arruinar la experiencia. Afortunadamente, no necesitas correr a la farmacia: la solución puede estar en casa.
Estos granitos ocurren cuando el vello afeitado se curva hacia adentro y provoca inflamación. También pueden causar ardor, picazón y enrojecimiento. Aquí tienes cinco formas naturales y efectivas de prevenir y tratar estos molestos visitantes.
1. Aplica aceite de coco No restriegues la piel con fuerza, simplemente masajea suavemente las piernas o brazos con aceite de coco virgen. Tiene propiedades antibacterianas e hidrata profundamente la piel, además de acelerar el proceso de cicatrización. Aplica una capa fina sobre la zona afectada dos veces al día después del rasurado y notarás la diferencia en uno o dos días.
2. Gel de aloe vera El aloe vera es un clásico para los problemas de piel. Sus propiedades calmantes y antiinflamatorias ayudan a reducir el enrojecimiento y la irritación. Aplica una buena cantidad de gel en la zona afectada y déjalo actuar durante 20 minutos. Luego, enjuaga con agua a temperatura ambiente. Repite este proceso dos o tres veces al día.
3. Latas de refresco frías como compresas Una lata de refresco fría puede aliviar de inmediato la inflamación. Envuélvela en un paño limpio y colócala sobre la zona afectada durante unos minutos. Hazlo varias veces al día para reducir los granitos, la hinchazón y la picazón.
4. Aceite de árbol de té (tea tree oil) Este aceite esencial tiene propiedades antisépticas y antiinflamatorias. Mezcla unas gotas con un aceite portador como el de coco u oliva y aplica la mezcla en los granitos con un algodón. Déjalo actuar por 20 minutos y luego enjuaga con agua tibia. Repite a diario para notar mejoras.
5. Pasta de bicarbonato de sodio El bicarbonato tiene un efecto calmante cuando se mezcla con agua. Haz una pasta y aplícala sobre la zona afectada durante 15 minutos. Ayuda a calmar el vello encarnado y reduce la inflamación. Enjuaga después de 15–20 minutos y repite este remedio dos o tres veces al día.
Con estos remedios naturales y sencillos, podrás despedirte de los granitos por rasurado y darle a tu piel el cuidado que merece.