Tomar suplementos puede ser muy beneficioso, pero solo si se hace de la manera correcta. Al igual que los alimentos, las vitaminas y minerales se absorben mejor cuando el cuerpo está en el estado adecuado. Algunos nutrientes necesitan grasa, otros se absorben mejor con el estómago vacío, y algunos funcionan mejor si se reparten a lo largo del día.
Cuando el horario no es el correcto, incluso los suplementos más potentes pueden no mostrar todos sus beneficios. Por eso es importante saber cuál es el mejor momento del día para consumirlos. Aquí lo que debes saber sobre cuándo tomar algunas de las vitaminas y minerales más eficaces:
Vitamina D3 La vitamina D3 es liposoluble, lo que significa que necesita grasa para ser absorbida correctamente. Por eso, el desayuno es un momento ideal, especialmente si incluye grasas saludables como ghee, nueces, aguacate o huevos.
Tomarla por la mañana también favorece el ritmo natural del cuerpo. La vitamina D regula el estado de ánimo y la energía, así que empezar el día con ella puede mejorar la concentración y los patrones de sueño. Además, estudios sugieren que su consumo temprano evita alteraciones en los niveles de melatonina.
Omega-3 Los ácidos grasos Omega-3, conocidos por sus beneficios para el corazón y el cerebro, también requieren grasa dietética para su correcta absorción. Tomarlos con la primera comida abundante del día, como el desayuno o el almuerzo, mejora su uso por el cuerpo.
Esto no solo optimiza la absorción, sino que también reduce el sabor a pescado o los eructos que pueden producirse si se toman con el estómago vacío. Una comida equilibrada con grasas saludables como aceite de oliva, nueces o semillas es ideal.
Zinc El zinc es fundamental para la inmunidad, la cicatrización y la salud de la piel. Pero compite con otros minerales como el calcio y el hierro cuando se toman juntos. Por eso, es mejor tomarlo solo, a media mañana o media tarde, idealmente dos horas después de comer.
Este horario permite que el estómago procese la comida anterior sin interferencias, favoreciendo su absorción. También es más suave para el estómago, especialmente si se acompaña con un pequeño refrigerio para evitar náuseas.
Magnesio El magnesio es un mineral relajante: ayuda a relajar los músculos, mejorar el sueño y reducir el estrés. El cuerpo lo asimila mejor en la segunda mitad del día, cuando el ritmo circadiano empieza a desacelerarse.
Se recomienda dividir la dosis: una parte en la tarde y otra con la cena. Esto maximiza la absorción y mejora el descanso nocturno. Consumirlo con alimentos como chocolate negro o espinacas en la cena puede potenciar sus efectos.
Hierro El hierro se absorbe mejor con el estómago vacío. El momento ideal es entre el desayuno y el almuerzo, cuando el estómago está libre de otros minerales, cafeína o lácteos.
Debe evitarse el té y el café en este momento, ya que dificultan la absorción del hierro. Consumirlo junto a una fuente de vitamina C, como jugo de naranja o amla, mejora su absorción. Muchas personas notan que este horario reduce el malestar digestivo y mejora los niveles de energía.