Cuando alguien decide bajar de peso, lo más común es lanzarse a probar dietas, ejercicios y consejos de todo tipo. Entre tantas opciones que circulan en redes y blogs, hay dos estrategias que suelen destacar: el ayuno intermitente y la dieta con déficit calórico. Pero… ¿cuál es realmente más eficaz? Al parecer, la ciencia ya tiene una respuesta.
Un estudio reciente de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado reveló que el ayuno intermitente —específicamente el método 4:3— ofrece mejores resultados que simplemente reducir calorías todos los días. Este método consiste en comer de manera normal cuatro días a la semana, y los otros tres (no consecutivos), reducir de forma drástica las calorías.
Resultados que marcan la diferencia La investigación, publicada en la revista
Annals of Internal Medicine, siguió durante 12 meses a 165 adultos con sobrepeso u obesidad. ¿El resultado? Quienes hicieron ayuno intermitente lograron perder, en promedio, un 7.6% de su peso corporal. En cambio, el grupo con dieta diaria redujo solo un 5%.
Y hay más: el 58% del grupo que ayunó perdió al menos un 5% de su peso total, frente al 47% del otro grupo. También se observaron mejoras significativas en la presión arterial, el colesterol LDL y los niveles de glucosa en ayunas en quienes practicaron el ayuno.
Una estrategia más flexible y fácil de seguir La doctora Victoria Catenacci, coautora del estudio, explicó que el ayuno intermitente podría ser una excelente opción para quienes se frustran con la idea de contar calorías todos los días. “Es un enfoque más flexible y sostenible para muchas personas”, señaló.
Durante el estudio, todos los participantes contaron con membresía gratuita al gimnasio, asesoramiento nutricional y apoyo grupal. Si bien ambos métodos dieron resultados positivos, el ayuno intermitente destacó tanto por su eficacia como por su impacto favorable en la salud metabólica.
¿Lo más importante? Que te funcione a ti Este estudio aporta evidencia sólida sobre los beneficios del ayuno intermitente. Pero al final, lo más importante es encontrar un enfoque que se adapte a tu estilo de vida, sea sostenible y te haga sentir bien.