La indignación y la reacción política se han intensificado en toda California después de que funcionarios estatales aprobaran la liberación de
David Allen Funston, un violador infantil en serie condenado que cumplía múltiples cadenas perpetuas, bajo el controvertido programa estatal de libertad condicional para reclusos de edad avanzada.
Funston, de 64 años, fue condenado en 1999 por 16 cargos de secuestro y abuso sexual contra ocho niños pequeños en comunidades del área de Sacramento en 1995.
Sus víctimas, de entre tres y siete años, fueron atraídas con juguetes, muñecas Barbie y dulces antes de ser secuestradas, agredidas y abandonadas en lugares remotos.
A pesar de la gravedad de sus crímenes y de haber recibido tres cadenas perpetuas consecutivas, Funston obtuvo la libertad condicional tras cumplir 27 años en prisión. Su liberación fue posible gracias a la ley de libertad condicional para reclusos mayores de California, que permite solicitarla a los internos de 50 años o más que hayan cumplido al menos 20 años encarcelados.
La decisión ha generado fuertes críticas por parte de víctimas, autoridades policiales y legisladores republicanos, quienes calificaron la medida de “inconcebible” y peligrosa.
El sheriff del condado de Sacramento, Jim Cooper, expresó su indignación, señalando que el trauma sufrido por las víctimas jamás podrá repararse.
“Lo que les hizo a esos niños nunca podrá deshacerse, jamás. Las víctimas deben ser lo primero, especialmente los niños. Esto nunca debió haber ocurrido”, afirmó Cooper durante una conferencia de prensa.
Senadores republicanos estatales también exigieron responsabilidades, acusando a la administración de permitir un sistema que facilita la liberación de delincuentes violentos.
El líder de la minoría republicana en el Senado estatal, Brian Jones, sostuvo que el gobernador intentaba eludir su responsabilidad, argumentando que el sistema de libertad condicional funciona bajo leyes aprobadas durante su mandato.
Los crímenes de Funston conmocionaron a California en su momento, y los fiscales lo describieron como un depredador que atacaba sistemáticamente a niños vulnerables.
Lo que dijo Newsom
El gobernador Gavin Newsom se opuso a la decisión de la junta de libertad condicional, pero afirmó que la ley estatal le impide revertirla. Su oficina señaló que la Junta de Audiencias de Libertad Condicional es un organismo independiente con autoridad para determinar la idoneidad de los reclusos para la libertad condicional.
“El gobernador pidió a la Junta de Audiencias de Libertad Condicional que revisara nuevamente su decisión. No está de acuerdo con el resultado, pero no tiene autoridad legal para revocar este caso”, declaró la portavoz Diana Crofts-Pelayo.
Newsom ya había devuelto el caso para reconsideración en enero, pero la junta reafirmó su decisión en febrero al concluir que Funston ya no representaba un riesgo para la seguridad pública.
El programa de libertad condicional para reclusos mayores surgió originalmente a partir de una orden judicial federal destinada a reducir el hacinamiento en las cárceles y reconocer el menor riesgo que suelen representar los presos de mayor edad. Posteriormente, los legisladores ampliaron el programa, reduciendo la edad mínima de elegibilidad a 50 años tras 20 años de encarcelamiento.
Sin embargo, los críticos sostienen que la ley no tiene suficientemente en cuenta la gravedad de delitos como el abuso sexual infantil.
La exfiscal del condado de Sacramento, Anne Marie Schubert, afirmó que el caso demuestra por qué deberían existir excepciones para delincuentes sexuales violentos.
“Cazaba a niños pequeños. Es exactamente el tipo de delincuente que nunca debería ser elegible para la libertad condicional”, señaló.
Las autoridades no han revelado cuándo ni dónde será liberado Funston, alegando motivos de seguridad.