Dubái: El jefe del Estado Mayor del Ejército iraní y el ministro de Defensa murieron en un ataque aéreo dirigido contra una reunión del Consejo de Defensa del país, informó el domingo la televisión estatal iraní, en medio de la rápida escalada del conflicto regional tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel.
Según el reporte oficial, el general Abdol Rahim Mousavi y el ministro de Defensa, el general Aziz Nasirzadeh, fallecieron junto al jefe de la Guardia Revolucionaria y asesor de seguridad Ali Shamkhani, cuya muerte ya había sido anunciada previamente por Teherán.
Irán promete represalias tras la muerte de Khamenei
La situación se intensificó después de que Irán confirmara la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, de 86 años, fallecido en un ataque aéreo conjunto israelí-estadounidense contra su oficina en Teherán. El hecho ha generado incertidumbre sobre el futuro político de la República Islámica y ha elevado el riesgo de una guerra regional más amplia.
El presidente estadounidense Donald Trump calificó el momento como “la mayor oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país”, mientras el gobierno iraní prometió que el ataque “nunca quedará sin respuesta”.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió en un discurso televisado: “Han cruzado nuestra línea roja y deberán pagar el precio”.
Trump respondió en redes sociales amenazando con una represalia sin precedentes si Irán intensificaba sus ataques.
Ataques de represalia iraníes
Tras los bombardeos iniciales, Irán lanzó misiles y drones contra Israel y bases militares estadounidenses en Baréin, Kuwait y Qatar. El ejército israelí informó que decenas de misiles fueron disparados hacia su territorio, muchos de ellos interceptados por sistemas de defensa aérea.
El servicio de emergencias israelí confirmó la muerte de una mujer en la zona de Tel Aviv tras resultar herida durante un ataque con misiles iraníes.
El conflicto también provocó importantes interrupciones en vuelos comerciales en todo Oriente Medio. En Dubái, explosiones provocadas por sistemas antiaéreos continuaron hasta la mañana del domingo. Fragmentos de misiles iraníes causaron incendios en el puerto principal de la ciudad y dañaron la fachada del emblemático hotel Burj Al Arab, además de provocar una víctima mortal en Abu Dabi.
Arabia Saudí aseguró haber repelido ataques contra su capital y su región oriental, mientras Jordania afirmó haber interceptado 49 drones y misiles balísticos.
Riesgos económicos globales
Analistas advirtieron que la escalada podría afectar a los mercados internacionales, especialmente si Irán amenaza el estrecho de Ormuz, por donde transitó aproximadamente un tercio de las exportaciones mundiales de petróleo transportadas por mar en 2025.
Vacío de liderazgo en Irán
El asesinato de Khamenei —durante el segundo ataque estadounidense contra Irán en menos de ocho meses— podría generar un vacío de poder significativo, dado que el líder supremo tenía la última palabra en todas las decisiones estratégicas del país.
Irán anunció la creación de un consejo provisional encargado de gobernar hasta la elección de un nuevo líder supremo.
Las autoridades también confirmaron la muerte del jefe de la Guardia Revolucionaria y de altos responsables de seguridad nacional en los ataques.
Mientras algunos ciudadanos celebraron en Teherán la noticia de la muerte del líder, otros participaron en actos de duelo. Una bandera negra fue izada en el santuario Imam Reza de Mashhad y el gobierno declaró 40 días de luto nacional, además de una semana de feriado público.
Operación planificada durante meses
Funcionarios estadounidenses e israelíes señalaron que la operación militar fue planificada durante meses y comenzó el sábado, coincidiendo con el mes sagrado musulmán del Ramadán y el inicio de la semana laboral iraní.
El ejército estadounidense afirmó haber atacado instalaciones de mando de la Guardia Revolucionaria, sistemas de defensa aérea, plataformas de lanzamiento de misiles y drones, así como aeródromos militares. Washington aseguró no haber sufrido bajas pese a cientos de ataques iraníes de represalia.
La operación ha generado críticas internas en Estados Unidos, donde legisladores demócratas acusaron a Trump de actuar sin autorización del Congreso.
Crece la tensión internacional
Las tensiones ya habían aumentado tras el despliegue de una de las mayores concentraciones de buques y aeronaves estadounidenses en Oriente Medio en décadas.
Washington sostiene que Irán continuaba desarrollando capacidades nucleares avanzadas, incluyendo centrifugadoras propias para enriquecer uranio, mientras Teherán insiste en su derecho a desarrollar energía nuclear con fines civiles.
Israel confirmó que su fuerza aérea atacó cientos de objetivos en todo Irán, incluidos centros militares, símbolos gubernamentales y objetivos de inteligencia.
Autoridades iraníes denunciaron que cientos de civiles murieron o resultaron heridos en los ataques. En el sur del país, al menos 115 personas fallecieron tras un bombardeo contra una escuela femenina, mientras otros ataques alcanzaron zonas residenciales e instalaciones deportivas.
Con múltiples líderes militares muertos, ataques cruzados y crecientes amenazas de represalias, la crisis amenaza con transformar el conflicto en una guerra regional de gran escala con consecuencias imprevisibles.