PARÍS: Irán ejecutó al menos a 1.500 personas el año pasado, informó este jueves la organización Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, calificando la cifra como un aumento “sin precedentes” en el uso de la pena de muerte.
“Es muy alarmante”, dijo el director del grupo,
Mahmood Amiry-Moghaddam, sobre el recuento provisional.
“Es algo sin precedentes en los últimos 35 años. Desde que existe Iran Human Rights, nunca habíamos registrado cifras así”.
En 2024, Irán ejecutó al menos a
975 personas, según IHR y la organización francesa
Juntos Contra la Pena de Muerte (ECPM).
Aunque IHR aún no publica su recuento final para 2025, señaló que ha verificado
al menos 1.500 ejecuciones, de las cuales
más de 700 fueron por delitos relacionados con drogas.
Amiry-Moghaddam explicó que el número de ejecuciones aumentó a partir de las protestas iniciadas en septiembre de 2022 tras la muerte bajo custodia de
Mahsa Amini, una joven kurdo-iraní detenida por presuntamente violar el código de vestimenta obligatorio del país.
Las ejecuciones pasaron de
más de 500 en 2022 a
más de 800 en 2023, luego
975 en 2024 y
al menos 1.500 el año pasado, afirmó.
El nuevo recuento se conoce a pocos días del inicio de
nuevas protestas en Irán, impulsadas por el descontento ante el estancamiento económico del país.
Manifestantes y fuerzas de seguridad se enfrentaron el jueves en el suroeste del país; los manifestantes arrojaron piedras en la ciudad de
Lordegan y la policía respondió con gases lacrimógenos, informó la agencia
Fars.
“Las autoridades iraníes utilizan la pena de muerte como un instrumento para generar miedo”, dijo Amiry-Moghaddam.
“El objetivo de estas ejecuciones ha sido evitar nuevas protestas. Pero, como se puede ver estos días, no lo han logrado”.
Las protestas actuales, sin embargo,
no se acercan en magnitud a las movilizaciones de 2022.