En
Portland, Oregón, dos personas fueron
heridas de bala por agentes de la Patrulla Fronteriza de EE. UU., durante la tarde del jueves en lo que el gobierno federal describió como una
parada de vehículo dirigida. Así lo confirmaron el
Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y las autoridades locales.
Según el DHS, el incidente ocurrió alrededor de las
2:19 p.m. hora local en el barrio
Hazelwood del este de Portland. Los agentes intentaron detener un vehículo que buscaban en relación con una investigación vinculada a un ciudadano venezolano que presuntamente estaba en Estados Unidos sin autorización legal.
Funcionarios federales dijeron que
el conductor supuestamente intentó usar el vehículo como arma contra los agentes después de que estos se identificaron. Ante este presunto peligro, un agente disparó en
defensa propia, hiriendo tanto al conductor como al pasajero. La pareja huyó del lugar y sus heridas fueron descubiertas por la policía de Portland unas tres millas más lejos.
El
DHS identificó a las dos personas heridas como
Luis David Nico Moncada y
Yorlenys Betzabeth Zambrano-Contreras, ambos nacionales venezolanos. Las autoridades federales alegan que los dos tienen
vínculos con la banda venezolana “Tren de Aragua,” un grupo criminal transnacional que EE. UU. ha designado como organización terrorista extranjera. El pasajero también fue acusado de estar vinculado a una red de prostitución y a un tiroteo previo en la ciudad. Ambos fueron llevados a un hospital y se informó que estaban en
condición estable al día siguiente; uno fue puesto bajo la custodia del FBI.
El jefe de policía de Portland,
Bob Day, declaró que las dos personas tienen “algún nexo” con la banda, aunque aclaró que esa afiliación
no significa necesariamente que estuvieran involucrados en el incidente que llevó al tiroteo.
El tiroteo se produjo en medio de
tensiones crecientes en Portland, donde se han llevado a cabo protestas frente a instalaciones de
Immigration and Customs Enforcement (ICE) a raíz de otros tiroteos de agentes federales. Cientos de personas se reunieron para protestar, y se
informó de seis arrestos durante las manifestaciones relacionadas con el incidente.
Líderes locales criticaron el uso de la fuerza y exigieron
investigaciones independientes para determinar si los agentes federales actuaron fuera de su autoridad. El fiscal general de Oregon,
Dan Rayfield, y el alcalde de Portland,
Keith Wilson, enfatizaron la necesidad de transparencia y una revisión completa de las acciones federales en la ciudad.
El DHS defendió las acciones de sus agentes, sosteniendo que el tiroteo fue una respuesta defensiva ante la amenaza que representaba el vehículo. Sin embargo,
no se han publicado grabaciones de cámaras corporales ni evidencia visual independiente que confirme la secuencia de eventos, y algunos funcionarios de la ley han cuestionado la narrativa federal mientras continúa la investigación.