En una
entrevista con The New York Times, el
presidente Donald Trump habló sobre los
medicamentos para perder peso que son muy populares en los Estados Unidos, especialmente los llamados
fármacos GLP-1 como
Ozempic y
Wegovy. Estos medicamentos fueron desarrollados originalmente para tratar la diabetes, pero ahora muchas personas los utilizan para controlar el apetito y bajar de peso. Cuando le preguntaron si él había tomado alguno de estos medicamentos, Trump respondió claramente:
“No, no los he tomado,” aunque añadió con humor,
“probablemente debería.” Ozempic y tratamientos similares han generado atención pública y política en EE. UU. debido a su alto costo y uso creciente, lo que ha provocado debates sobre el acceso y la asequibilidad. La administración de Trump ha tomado medidas para abordar los precios de los medicamentos, incluyendo
acuerdos destinados a reducir el costo de algunos de estos medicamentos para que más personas puedan pagarlos.
Durante la misma entrevista y en un
evento en la Casa Blanca donde se destacaron estos esfuerzos sobre precios, Trump preguntó directamente a varios funcionarios si utilizaban estos medicamentos para perder peso. Preguntó al secretario de Comercio,
Howard Lutnick, y al
administrador de Medicare y Medicaid,
Dr. Mehmet Oz, si tomaban estos fármacos —ambos dijeron que no. Luego Trump se dirigió a
Steven Cheung, el
director de comunicaciones de la Casa Blanca, y dijo:
“Él lo está tomando.” Esto dejó claro que, aunque Trump no ha usado estos medicamentos,
al menos un alto funcionario de su administración sí lo está haciendo.
Este debate muestra cómo los medicamentos para perder peso se han vuelto normales en la vida pública y también en los círculos políticos, lo que ha generado conversaciones más amplias sobre salud, políticas y actitudes culturales hacia la obesidad y los tratamientos farmacéuticos.