Una declaración en la investigación de alto perfil sobre los archivos de Jeffrey Epstein fue abruptamente pausada después de que la representante
Lauren Boebert compartiera una foto tomada dentro de la audiencia cerrada. La imagen mostraba a otro legislador, conocido por algunos como “Benny”, junto con el entorno de la sala de la declaración.
Las reglas del comité prohíben estrictamente cualquier grabación o compartir imágenes de sesiones privadas. Debido a la filtración, el panel se vio obligado a detener temporalmente el procedimiento para abordar la violación y garantizar que se siguieran los protocolos antes de continuar.
Después de que la foto apareciera en redes sociales, Boebert explicó su acción en sus cuentas. Escribió que “Benny no hizo nada malo”, afirmando que la imagen no mostraba nada inapropiado o dañino. Argumentó que publicar la foto buscaba traer transparencia a un proceso que ella y algunos aliados ven como excesivamente secreto y políticamente sesgado.
Los críticos de Boebert dijeron que ella socavó las normas establecidas y mostró falta de respeto por la seriedad de la investigación. Advirtieron que filtraciones como esta podrían desalentar a los testigos y debilitar la capacidad del comité para recopilar testimonios de figuras importantes.
Los partidarios de Boebert la elogiaron por desafiar lo que perciben como teatro político y por presionar por más apertura en las investigaciones del Congreso. Muchos comentaristas en línea compartieron su opinión, diciendo que el público tiene derecho a saber lo que ocurre durante audiencias de gran importancia.
Expertos en procedimientos del Congreso dijeron que aunque los legisladores pueden sentirse frustrados con las sesiones cerradas, compartir material de ellas es una clara violación de las normas establecidas. Señalaron que tales acciones podrían conducir a sanciones u otras medidas disciplinarias contra la miembro que compartió el contenido, dependiendo de la decisión del comité.
La interrupción añadió otra capa de tensión a una investigación ya controvertida que involucra a personas poderosas y largas preguntas sobre cómo figuras influyentes están conectadas a Epstein y sus asociados. A medida que el comité reanudó la declaración, legisladores de ambos lados advirtieron que la batalla política sobre el procedimiento y la transparencia continuaría dando forma a la investigación.