Faltan entrevistas del FBI sobre la acusadora de Trump en los archivos de Epstein; el DOJ revisa omisiones
WASHINGTON — El Departamento de Justicia de Estados Unidos dijo que está revisando si algunos
resúmenes de entrevistas del FBI relacionados con acusaciones contra el expresidente
Donald Trump fueron retenidos indebidamente y no se incluyeron en la publicación de los archivos del caso
Jeffrey Epstein.
Informes de
NPR,
The New York Times y otros medios descubrieron que
tres de las cuatro entrevistas que el FBI realizó en 2019 con una mujer que dijo haber sido abusada por Epstein y también acusó a Trump cuando era menor no se encuentran entre los archivos publicados en línea, aunque sí aparecen en índices internos. Solo uno de esos resúmenes —que no menciona a Trump— está disponible públicamente.
Las entrevistas fueron hechas después de que la mujer se presentara ante el FBI en 2019, alegando abuso de Epstein y también presentando acusaciones contra Trump. Los números de serie en los índices sugieren que faltan más de
50 páginas de material de investigación relacionado con sus afirmaciones en la base de datos pública.
Funcionarios del Departamento de Justicia han afirmado que no pretendían proteger a ninguna persona, incluido Trump, y señalaron que algunos documentos pueden omitirse por ser “privilegiados, duplicados o parte de una investigación en curso”. El DOJ aseguró que publicará cualquier archivo que se determine que fue excluido incorrectamente bajo la
Ley de Transparencia de los Archivos de Epstein.
Demócratas en el Congreso, liderados por el representante
Robert García, han expresado sospechas sobre los documentos faltantes y están presionando para investigar si el Departamento de Justicia cumplió con la ley. Argumentan que la publicación debería incluir todos los registros no privilegiados, especialmente aquellos que figuran en los índices internos.
Trump ha negado repetidamente cualquier conducta indebida en relación con Epstein y ha rechazado las acusaciones, asegurando que ha sido “totalmente exonerado”. La controversia resalta las tensiones en curso sobre la transparencia, la influencia política y cómo se gestionan y redactan documentos sensibles.