El iPhone 18 de Apple podría incorporar sensores de cámara avanzados fabricados por Samsung en su planta de Austin, Texas, lo que marcaría un cambio significativo en la estrategia de cadena de suministro de la compañía, según un informe de The Elec.
El gigante tecnológico surcoreano ya está preparando activamente su planta de Austin para la producción, y ha publicado ofertas de empleo para gerentes de proyectos mecánicos y eléctricos que supervisarán la instalación del equipo de fabricación. Samsung informó recientemente al consejo municipal de Austin sobre sus planes de invertir 19.000 millones de dólares en la instalación, con una producción que podría comenzar tan pronto como en marzo de 2026.
Sensores avanzados de tres capas para el iPhone 18 Pro
Los nuevos sensores utilizarán supuestamente el innovador diseño apilado de tres capas de Samsung, que separa la capa del fotodiodo (encargada de captar la luz) de la capa de procesamiento. Esta arquitectura permite una captura de imagen más rápida, mejor rendimiento en condiciones de poca luz, mayor rango dinámico y mejor precisión del color frente a los sensores tradicionales.
El calendario de producción sugiere que estos sensores avanzados debutarán en los modelos iPhone 18 Pro e iPhone 18 Pro Max, previstos para su lanzamiento en el otoño de 2026. Sería la primera vez que Apple se aleja de Sony como proveedor exclusivo de sensores de imagen para iPhone.
Samsung se encuentra actualmente en la fase de instalación de servicios, colocando tuberías de gas y agua para apoyar el funcionamiento de la planta. La compañía también está contratando especialistas en equipos de salas blancas, esenciales para mantener el entorno estéril requerido en la fabricación de semiconductores. Solo el proceso de limpieza de superficies representa hasta el 40% de las etapas totales y afecta directamente al rendimiento y la fiabilidad.
Este desarrollo se alinea con los esfuerzos más amplios para trasladar la fabricación tecnológica avanzada a Estados Unidos. Según The Elec, el acuerdo entre Apple y Samsung se habría cerrado en agosto, posicionando a ambas empresas para fortalecer su producción doméstica y reducir la dependencia de la manufactura en el extranjero para componentes críticos del iPhone.
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