SpaceX ha presentado un plan para trasladar el cómputo de inteligencia artificial a gran escala fuera de la Tierra y llevarlo a la órbita, tras la adquisición de xAI. La propuesta surge en medio de la creciente presión sobre los centros de datos terrestres, que consumen enormes cantidades de electricidad y requieren refrigeración constante. Según SpaceX, la demanda global de cómputo para IA crece más rápido de lo que los sistemas energéticos terrestres pueden sostener sin costos sociales o ambientales. Musk sostiene que incluso una expansión agresiva de las energías renovables tendrá dificultades para seguir ese ritmo.
En el sitio web de SpaceX, Musk enmarca el problema como un límite físico más que político, advirtiendo que las soluciones basadas solo en la Tierra impondrán cada vez más presión sobre las comunidades a medida que se expanda el uso de la IA.
La fusión SpaceX–xAI y los centros de datos solares en el espacio
El argumento central de Musk es la disponibilidad de energía. En órbita, los satélites pueden aprovechar energía solar casi continua, sin interrupciones por la noche o el clima, y con menores necesidades de refrigeración. “La única solución lógica es trasladar estos esfuerzos intensivos en recursos a un lugar con abundante energía y espacio”, escribió Musk, añadiendo que “el espacio se llama espacio por una razón”. Describió los centros de datos orbitales como sistemas de bajo costo operativo, capaces de escalar sin competir por tierra, agua o capacidad de red eléctrica. “Siempre es de día en el espacio”, resumió.
Hacia una “civilización de nivel Kardashev II”
SpaceX estima que el lanzamiento de un millón de satélites operando como centros de datos orbitales podría ampliar de forma drástica la capacidad global de cómputo. Musk calificó esto como “un primer paso hacia convertirnos en una civilización de nivel Kardashev II”, es decir, una sociedad capaz de aprovechar toda la energía de su estrella. En su visión, una infraestructura de IA en el espacio podría dar servicio a miles de millones de usuarios y contribuir a un futuro multiplanetario.
Starship como sistema habilitador
La viabilidad del plan depende de una capacidad de lanzamiento sin precedentes. Musk señaló que incluso en 2025, el año más activo en lanzamientos orbitales, solo unas 3.000 toneladas de carga alcanzaron la órbita, principalmente mediante misiones Falcon con satélites Starlink. Un patrón similar se espera para Starship: con hasta 200 toneladas por lanzamiento y vuelos frecuentes, podría colocar millones de toneladas en órbita cada año, haciendo viables los centros de datos espaciales a gran escala.
Fabricación lunar y expansión al espacio profundo
SpaceX también vincula esta idea con actividades más allá de la órbita terrestre. Starship apoyaría aterrizajes de carga pesada en la Luna, donde fábricas podrían usar materiales locales para construir satélites. Musk sugirió que sistemas de lanzamiento electromagnético podrían desplegar plataformas de IA hacia el espacio profundo. Con este enfoque, afirmó, sería posible instalar cientos de teravatios de capacidad de IA cada año, avanzar gradualmente en la escala de Kardashev y abrir el camino a una expansión humana sostenida más allá de la Tierra.
El fin del Artículo