Amazon se prepara para una nueva y significativa ronda de despidos. Aproximadamente 14.000 puestos corporativos serán eliminados a partir de la próxima semana, según informó Reuters. Este sería el segundo mayor recorte de personal desde octubre de 2025 y elevaría el total de empleos eliminados a cerca de 30.000, convirtiéndose en el mayor ajuste laboral en los 30 años de historia de la compañía.
En octubre, el gigante del comercio electrónico ya había recortado unos 14.000 puestos de trabajo de cuello blanco, y se espera que esta nueva ronda tenga una magnitud similar. Empleados de Amazon Web Services (AWS), operaciones minoristas, Prime Video y del área de recursos humanos, conocida internamente como People Experience and Technology (PXT), estarían entre los más afectados, según fuentes citadas por Reuters.
El CEO cambia la narrativa: de la IA a la cultura empresarial
Aunque inicialmente los despidos de octubre se atribuyeron al impacto de la inteligencia artificial, el CEO Andy Jassy aclaró posteriormente la verdadera razón durante la llamada de resultados del tercer trimestre.
“No está realmente impulsado por motivos financieros ni por la IA. Es una cuestión de cultura”, explicó Jassy, señalando el exceso de burocracia y el crecimiento desmedido de la estructura organizativa como los principales problemas.
Este cambio de discurso, señalan los analistas, refleja la dificultad de Amazon para comunicar con claridad su estrategia de reestructuración. En un memorando de octubre, la empresa había descrito la IA como “la tecnología más transformadora que hemos visto desde Internet”, sugiriendo que estaba impulsando una innovación más rápida y cambios organizativos. Sin embargo, las declaraciones posteriores de Jassy redefinieron los recortes como un intento de eliminar capas de gestión y devolver a la empresa la agilidad de una startup.
Reducción de plantilla pese al buen desempeño del negocio
Los despidos previstos representan casi el 10% de los aproximadamente 350.000 empleados corporativos de Amazon, aunque suponen menos del 2% de su fuerza laboral total de 1,58 millones de personas, la mayoría de las cuales trabaja en almacenes y centros logísticos.
Beth Galetti, vicepresidenta senior de PXT, reconoció esta aparente contradicción en un memorando interno:
“Algunos pueden preguntarse por qué estamos reduciendo puestos cuando la empresa está teniendo un buen desempeño”.
Añadió que, para seguir siendo competitivos, Amazon debe estar “organizada de manera más ágil, con menos capas y más sentido de responsabilidad”.
A los empleados afectados en octubre se les concedieron 90 días para encontrar un puesto interno o buscar oportunidades externas, un plazo que vence este lunes. Para la nueva ronda de despidos, la compañía ofrecerá apoyos similares, que incluyen indemnización, servicios de recolocación laboral y extensión de los beneficios de seguro médico.
Además, Jassy ha implementado un sistema anónimo de quejas para identificar ineficiencias, que ya ha recibido más de 1.500 respuestas y ha generado más de 450 cambios en procesos internos. Su iniciativa más amplia también incluye una estricta política de trabajo presencial de cinco días a la semana, una de las más exigentes del sector tecnológico, aunque fuentes citadas por Reuters señalan que no ha provocado la salida voluntaria de empleados en el nivel que Amazon esperaba.
El fin del Artículo