El presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, fue visto recientemente firmando una gorra roja con la frase
“Make Iran Great Again” para el senador republicano
Lindsey Graham. El momento atrajo mucha atención debido a su fuerte significado político y ocurrió mientras continúan las protestas y el descontento social en Irán.
La frase recuerda claramente al conocido lema de campaña de Trump,
“Make America Great Again”. Al usar un mensaje similar para otro país, la imagen generó debate inmediato. El senador Graham, conocido por sus posturas firmes en política exterior, afirmó públicamente que
espera que 2026 sea el año en que Irán vuelva a “ser grande.” Sus palabras sugieren apoyo a un cambio político importante dentro del país.
Quienes apoyan el gesto dicen que representa solidaridad con el pueblo iraní, especialmente con quienes protestan contra su gobierno. Para ellos, la gorra simboliza esperanza de reformas, mayor libertad y mejores condiciones de vida. Graham ha defendido en otras ocasiones la idea de apoyar a personas que viven bajo gobiernos autoritarios.
Sin embargo, los críticos consideran el gesto polémico e incluso provocador. Usar un lema político para hablar del futuro de otro país genera dudas sobre la interferencia externa y el papel de los líderes estadounidenses en conflictos internos de otras naciones. Algunos expertos creen que este tipo de símbolos puede aumentar las tensiones en lugar de promover el diálogo.
La imagen de Trump y Graham con la gorra se difundió ampliamente y volvió a poner en el centro del debate la relación entre Estados Unidos e Irán. Durante años, ambos países han mantenido una relación tensa marcada por sanciones, conflictos diplomáticos y desacuerdos políticos. Por eso, cualquier gesto simbólico relacionado con Irán recibe mucha atención.
El momento también es importante porque en Irán continúan las protestas por problemas económicos, inflación, desempleo y restricciones a las libertades personales. Aunque la gorra no representa un cambio oficial de política, muestra cómo los líderes políticos de Estados Unidos siguen reaccionando públicamente a lo que ocurre en Irán.
Muchos observadores señalan que los gestos simbólicos pueden tener un gran impacto, incluso sin acciones concretas detrás. La gorra “Make Iran Great Again” se ha convertido en un tema de conversación sobre política internacional, protestas sociales y el poder de los mensajes políticos. Para algunos es una señal de apoyo; para otros, una provocación política que refleja la complejidad de las relaciones internacionales actuales.