Un submarino nuclear de la era de la Guerra Fría ubicado a casi 5.500 pies bajo el agua podría parecer el comienzo de una catástrofe ambiental. El hecho de que haya residuos radiactivos que se serpiden de sus restos solo se suma a esta creencia.
Sin embargo, los científicos que actualmente están observando esta área son sorprendentemente tranquilos y serenos. Esto se debe a todos los años que se han pasado observando y midiendo este fenómeno. Si bien los números pueden parecer alarmantes a primera vista, en realidad no son nada comparados con lo que uno podría creer.
¿Qué pasó con el submarino nuclear hundido del Mar de Noruega?El submarino en cuestión es el submarino soviético K-278 Komsomolets, que se hundió en 1989 tras un incendio que ocurrió a bordo.
El submarino se encuentra actualmente a una profundidad de 1.700 metros, o 5.500 pies, en el fondo del Mar de Noruega. El sitio ha sido revisado varias veces para estudiar el estado del submarino utilizando vehículos operados a distancia.
Investigaciones
recientes sobre el estado actual del sitio han confirmado que las sustancias radiactivas, como el cesio-137, están goteando de varias partes del submarino, incluido un conducto de ventilación. En algunas muestras recogidas directamente de la fuente, se ha establecido que los niveles de radiación son significativamente más altos de lo que normalmente son en el agua de mar.
Sin embargo, esta no es información nueva y está en línea con estudios anteriores.
Los niveles de radiación no son tan peligrosos: ExplicadoLa clave para entender este estado de cosas es entender el contexto. Los niveles más altos de radiación se han encontrado solo en el punto de la fuga. Incluso a unos pocos pies de este punto, se ha encontrado que los niveles de radiación son mucho más bajos.
Como dijo la investigadora
Hilde Elise Heldal durante la investigación, "no nos sorprendió encontrar altos niveles aquí", lo que muestra que este es un estado normal de cosas cuando se tiene en cuenta el punto de la fuga.
También se ha encontrado que no ha habido un aumento en los niveles de sustancias radiactivas en el agua de mar circundante.
Por qué los científicos dicen que la situación "no es alarmante"A pesar de los materiales radiactivos, los expertos siempre han asegurado a todos que no hay motivo de alarma. Las autoridades de radiación de Noruega han asegurado a todos que la fuga no representa ningún peligro ni para la vida humana ni para la vida marina.
Hay varias razones para esto. En primer lugar, el volumen del océano es tan vasto que cualquier material radiactivo que se escape se diluye rápidamente. En segundo lugar, la fuga no está extendida; la mayoría de los materiales radiactivos se concentran alrededor del naufragio. En tercer lugar, el nivel de radiación, incluso cuando es alto, sigue estando dentro de los límites manejables.
Cabe señalar que el sitio ha estado bajo vigilancia durante varias décadas, y no se han visto daños que puedan atribuirse al submarino.
Seguridad incorporada y monitoreo a largo plazo de sustancias nuclearesLos submarinos nucleares están diseñados para tener múltiples barreras de protección para garantizar que no se filtre radiación del buque.
Los reactores nucleares están sellados, contenidos dentro de estructuras fuertes y luego protegidos por el casco del submarino.
Los científicos no están ignorando el problema, sino que lo consideran un proyecto de investigación ambiental a largo plazo. Esto asegura que cualquier cambio sea recogido, y los científicos reaccionarán adecuadamente.
En pocas palabras, la situación con el submarino nuclear con fugas puede parecer catastrófica, pero la realidad de la situación es mucho más medida y controlada de lo que uno puede pensar. La radiación está contenida, los riesgos son bajos y la situación está firmemente bajo el control de los científicos.