El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pospuesto su plazo para posibles ataques contra la infraestructura energética de Irán por 10 días adicionales, afirmando que la pausa se produjo a solicitud de Teherán y destacando que las negociaciones avanzan de manera positiva.
En una publicación en Truth Social, Trump anunció que retrasaba cualquier acción hasta el 6 de abril a las 8 p.m. (hora del Este).
“Según la solicitud del Gobierno iraní, esta declaración sirve para informar que estoy pausando la destrucción de plantas energéticas por 10 días”, afirmó.
“Las conversaciones continúan y, pese a declaraciones erróneas de algunos medios, van muy bien”, añadió.
La decisión llega en medio de esfuerzos diplomáticos continuos. El enviado estadounidense Steve Witkoff señaló que existen “señales fuertes” de que Irán podría estar abierto a negociar. El plazo original, fijado como un ultimátum de 48 horas para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz o enfrentara ataques, ha sido extendido varias veces.
Witkoff también reveló que Estados Unidos envió una propuesta de 15 puntos a Irán a través de intermediarios en Pakistán, calificando el momento como un posible punto de inflexión. Irán habría respondido por canales indirectos y está a la espera de una respuesta estadounidense.
Según la agencia iraní Tasnim, la respuesta de Teherán incluye demandas más amplias que la propuesta estadounidense, como el fin de los ataques de EE. UU. e Israel, reparaciones y el reconocimiento de su autoridad sobre el estrecho de Ormuz.
Durante declaraciones en la Casa Blanca, Trump alternó entre amenazas y optimismo, señalando que Irán quiere un acuerdo, pero solo después de enfrentar presión militar. También sugirió que Estados Unidos podría tomar control de los recursos petroleros iraníes, haciendo comparaciones con acciones pasadas en Venezuela.
Mientras tanto, el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, advirtió que el conflicto está sobrecargando la capacidad militar de Israel y criticó al gobierno por involucrarse en una guerra en múltiples frentes sin la planificación adecuada.
El portavoz militar israelí, Effie Defrin, también subrayó la necesidad de más tropas, especialmente en el frente libanés, a medida que las operaciones se expanden.