Para muchos trabajadores extranjeros en Estados Unidos con visa H-1B, perder el empleo significa tener que actuar rápidamente para mantener su estatus legal. Una de las opciones más comunes ha sido cambiar a una visa B-1/B-2, que permite permanecer en el país de manera temporal.
Después de un despido, los titulares de H-1B cuentan con un
periodo de gracia de 60 días para encontrar un nuevo empleo, cambiar su estatus migratorio o salir del país.
Qué ha cambiado recientemente
Anteriormente, las autoridades indicaban que actividades como buscar empleo o asistir a entrevistas podían ser aceptables bajo una visa B-1/B-2. Sin embargo, la eliminación de estas guías ha generado dudas.
Aunque no existe una regla que prohíba este cambio, la falta de claridad ha provocado mayor incertidumbre y control en las solicitudes.
Mayor revisión de solicitudes
Expertos en inmigración han observado un aumento en solicitudes de evidencia adicional y rechazos.
Las autoridades analizan si el propósito principal del solicitante coincide con el uso permitido de la visa. Buscar trabajo puede ser aceptado como actividad secundaria, pero no como motivo principal.
Limitaciones de la visa B-1/B-2
Una vez aprobada, esta visa tiene limitaciones claras. No permite trabajar ni generar ingresos en Estados Unidos.
Además, el solicitante debe demostrar que tiene recursos económicos suficientes y la intención de regresar a su país.
La estancia suele ser de hasta seis meses.
Aspectos clave a considerar
Los expertos recomiendan presentar un motivo claro y válido para el cambio de estatus, como turismo o visitas familiares.
También es importante presentar la solicitud antes de que termine el periodo de gracia y aportar documentación completa.
Riesgos y alternativas
Existe el riesgo de rechazo, lo que puede afectar el estatus legal.
Por ello, se recomienda considerar otras opciones como encontrar un nuevo empleador, cambiar a otra visa o salir del país.
Incertidumbre en políticas migratorias
La situación refleja un endurecimiento en las políticas migratorias.
Aunque el cambio a B-1/B-2 sigue siendo posible, ahora es más complejo y requiere mayor precaución.