Más de 2.000 personas permanecían sin electricidad el domingo por la tarde después de que Hawái sufriera sus peores inundaciones en más de 20 años, tras intensas lluvias que afectaron a las islas.
Las precipitaciones cayeron sobre un suelo ya saturado por tormentas previas, provocando que las aguas arrastraran viviendas y vehículos. Se estima que los daños superarán los mil millones de dólares. Más de 5.500 personas fueron evacuadas al norte de Honolulu —aunque la orden fue levantada posteriormente— y más de 200 fueron rescatadas.
Hasta el momento no se han reportado víctimas mortales, según autoridades locales.
El servicio eléctrico fue restablecido a unos 1.200 residentes, mientras que otros 2.000 aún esperaban la recuperación del suministro. En Maui, unas 100 personas seguían sin electricidad.
Los meteorólogos señalaron que lo peor de la tormenta ya ha pasado, aunque podrían registrarse lluvias aisladas. Se espera que el clima vuelva a la normalidad en los próximos días.
Persisten algunas alertas, como la recomendación de hervir el agua en ciertas zonas. También se había temido el colapso de una presa de 120 años, aunque el riesgo ha disminuido.
Expertos vinculan la intensidad de estas lluvias con el cambio climático, que está aumentando la frecuencia de fenómenos extremos en la región.