Irán ha lanzado una dura advertencia afirmando que tratará cualquier ataque “como una guerra total contra nosotros”, ante la llegada en los próximos días de un grupo de ataque de portaaviones estadounidense y otros activos militares a Oriente Medio.
“Este despliegue militar esperamos que no esté destinado a una confrontación real, pero nuestras fuerzas armadas están preparadas para el peor de los escenarios. Por eso todo está en máxima alerta en Irán”, declaró un alto funcionario iraní bajo condición de anonimato, citado por
The Times of Israel.
“Esta vez, cualquier ataque, limitado, ilimitado, quirúrgico, cinético, como quieran llamarlo, será tratado como una guerra total contra nosotros, y responderemos de la forma más dura posible para resolverlo”.
La advertencia llega en un contexto de alta tensión tras los ataques israelíes respaldados por Estados Unidos en junio, destinados a debilitar los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán. El presidente Donald Trump confirmó el despliegue de una “flota masiva” hacia Irán y declaró a los periodistas a bordo del Air Force One: “Estamos observando a Irán. Preferiría que no pasara nada, pero los estamos vigilando muy de cerca”.
Estados Unidos incrementa su presencia militar en Oriente Medio El Pentágono ha estado enviando activos militares a la región, incluido el portaaviones USS
Abraham Lincoln y tres destructores que lo acompañan, los cuales partieron del mar de China Meridional a principios de esta semana. El grupo de ataque, actualmente en el océano Índico, se unirá a otros buques de la Marina estadounidense en el Golfo Pérsico y Baréin, sumando alrededor de 5.700 efectivos adicionales en la región.
El Comando Central también ha desplegado aviones F-15E Strike Eagle, mientras que el Ministerio de Defensa del Reino Unido envió cazas Typhoon a Catar “con fines defensivos”. Analistas han observado decenas de aviones de carga militar estadounidenses rumbo a Oriente Medio, en un movimiento similar al de los rápidos despliegues realizados el año pasado tras ataques a instalaciones nucleares iraníes.
Trump indicó que la flota es “por si acaso”, dejando abierta la posibilidad de una acción militar si Irán intensifica la situación, pese a haber suavizado recientemente sus amenazas relacionadas con la represión de protestas en Teherán. “Los ataques del año pasado contra instalaciones nucleares iraníes parecerían insignificantes si proceden con las ejecuciones previstas de algunos manifestantes”, advirtió.
Más de 5.000 muertes reportadas Las advertencias llegan en medio de una grave crisis interna en Irán. Desde finales de diciembre, protestas en todo el país han estallado por la difícil situación económica y la represión política. Activistas estiman que al menos 5.032 personas han muerto y más de 27.600 han sido detenidas, cifras muy superiores a las oficiales, que hablan de 3.117 muertos, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad, civiles y lo que el gobierno denomina “alborotadores respaldados por EE. UU.”.
Altos mandos militares iraníes han vinculado los disturbios con la intervención extranjera. El comandante de la Guardia Revolucionaria, el general Mohammad Pakpour, advirtió a Estados Unidos e Israel que eviten “malos cálculos” y aseguró que las fuerzas iraníes “tienen el dedo en el gatillo, más preparadas que nunca, listas para cumplir las órdenes del comandante en jefe supremo”.
Por su parte, el general Ali Abdollahi Aliabadi afirmó que, si Estados Unidos ataca, “todos los intereses, bases y centros de influencia estadounidenses” serán considerados “objetivos legítimos”.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, acusó a Estados Unidos e Israel de explotar las protestas como una “venganza cobarde… por la derrota en la Guerra de los 12 Días”, mientras que la Guardia Revolucionaria reiteró su disposición para dar “la respuesta más dura posible”.