El Gobierno de Estados Unidos aprobó un posible proyecto valorizado en hasta 1.500 millones de dólares para apoyar la modernización y reubicación de la principal base naval del Perú, una iniciativa que ha despertado atención tanto a nivel nacional como internacional por su ubicación estratégica en la costa central.
El proyecto contempla servicios de diseño, ingeniería, construcción y gestión de infraestructura naval, y estaría enfocado en mejorar las instalaciones de la Marina de Guerra del Perú en el Callao, una zona clave para la defensa y el comercio marítimo del país. La aprobación fue notificada por el Departamento de Estado estadounidense al Congreso de ese país y aún deberá pasar por procesos de revisión y negociación final.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es la cercanía de esta base con el megapuerto de Chancay, una infraestructura portuaria impulsada con fuerte inversión china y considerada estratégica para el comercio entre Sudamérica y Asia. Esta proximidad ha generado análisis sobre el impacto geopolítico del proyecto, en un contexto de creciente competencia entre Estados Unidos y China en la región.
Desde el punto de vista peruano, la iniciativa apunta a fortalecer las capacidades navales, mejorar la logística y separar de manera más eficiente las operaciones militares de las actividades comerciales en los puertos. Además, se espera que el proyecto genere empleo y transferencia de conocimiento técnico durante su desarrollo.
Las autoridades han señalado que el monto aprobado representa un tope máximo, y que el costo final dependerá de los acuerdos que se alcancen entre ambos países. También se ha precisado que la base seguirá bajo control peruano y que el proyecto forma parte de los acuerdos de cooperación en materia de defensa.
Mientras el tema sigue en evaluación, el anuncio ha abierto el debate sobre el rol estratégico del Perú en el Pacífico, la seguridad marítima y el equilibrio de intereses internacionales en el país.