Las emotivas últimas palabras de un piloto — “Dile a mi esposa que la amo” — fueron transmitidas por radio antes de que un avión pequeño aterrizara de emergencia en una carretera muy transitada en el estado de Georgia, causando heridas a varias personas y generando atención pública.
La aeronave de un solo motor perdió potencia poco después de despegar y el piloto declaró una emergencia ante el control de tráfico aéreo. En su última transmisión, reconoció que tenía problemas y dijo el mensaje antes de intentar un aterrizaje forzoso en la autopista. El avión descendió directamente sobre la carretera, golpeando varios vehículos y hiriendo tanto a los ocupantes de la aeronave como a conductores y pasajeros de los automóviles.
Los equipos de emergencia llegaron rápidamente al lugar para atender a los heridos y asegurar la zona. Varias personas fueron trasladadas a centros médicos con distintos tipos de lesiones, la mayoría descritas por los oficiales como no mortales. Testigos presenciales relataron escenas caóticas mientras los conductores maniobraban para evitar la aeronave descendente y los ocupantes evacuaban sus vehículos.
El tráfico en la carretera se detuvo durante horas mientras los investigadores y los equipos de limpieza trabajaban para retirar los restos y asistir a los afectados. Las autoridades policiales y de aviación iniciaron una investigación para determinar la causa de la falla del motor y las circunstancias que llevaron al aterrizaje de emergencia.
En los días siguientes, algunos sobrevivientes compartieron su sorpresa por haber evitado consecuencias más graves, mientras que otros elogiaron los esfuerzos del piloto por minimizar el impacto sobre los vehículos y las personas, a pesar de la falla.
Las autoridades aún no han dado una determinación final sobre la causa mecánica de la falla del motor, y la investigación continúa con entrevistas a testigos y análisis de la aeronave. El incidente sirve como recordatorio de los peligros que conllevan las emergencias en vuelo y de las difíciles decisiones que los pilotos deben tomar en fracciones de segundo.