Astrónomos detectan chorros oscilantes en el raro cometa interestelar 3I/ATLAS

El cometa interestelar 3I/ATLAS está revelando detalles sorprendentes sobre su trayectoria. Los científicos observaron inusuales estructuras parecidas a chorros que oscilan en su anti-cola orientada hacia el Sol, lo que sugiere un período de rotación de aproximadamente 15,5 horas. Esto ofrece una rara oportunidad para comprender el comportamiento de un objeto prístino proveniente de otro sistema estelar mientras reacciona por primera vez al calor solar, ayudando a ampliar nuestro conocimiento sobre la formación planetaria en otros lugares del universo.
Astrónomos detectan chorros oscilantes en el raro cometa interestelar 3I/ATLAS
(Crédito de la imagen: iTimes Spanish)
Los objetos interestelares suelen pasar silenciosamente, observados solo por un pequeño grupo de astrónomos antes de desvanecerse en el espacio profundo. El cometa 3I/ATLAS ha seguido un camino distinto. Incluso mientras se aleja de la Tierra y abandona el sistema solar, sigue ofreciendo nuevos enigmas científicos. Observaciones recientes sugieren que este visitante de otra estrella se comporta de formas a la vez familiares y extrañamente inusuales. Su polvo y gas no simplemente se dispersan detrás de él como se esperaría; algunas partes parecen moverse en patrones cambiantes con el tiempo. Son movimientos sutiles, no dramáticos, pero significativos: ofrecen a los investigadores una oportunidad única para estudiar cómo un objeto intacto, formado lejos de nuestro Sol, reacciona al calor solar por primera vez. 3I/ATLAS es solo el tercer objeto interestelar confirmado que entra en el sistema solar. Antes llegaron ʻOumuamua en 2017 y el cometa 2I/Borisov en 2019. Cada visita ha añadido nuevas pistas sobre cómo se forman y evolucionan otros sistemas planetarios.

¿Qué es una “anti-cola” orientada hacia el Sol en el cometa 3I/ATLAS?

La mayoría de los cometas desarrollan colas que apuntan en dirección opuesta al Sol, empujadas por la radiación solar y el viento solar. Una anti-cola es diferente: parece extenderse hacia el Sol. Este fenómeno es poco común, aunque ya se ha observado en algunos cometas del sistema solar. En el caso de 3I/ATLAS, la anti-cola resultó especialmente interesante porque mostraba estrechos chorros similares a jets. Estos no eran estáticos; en múltiples observaciones parecían oscilar lentamente, cambiando de posición de manera regular. Ese comportamiento sugería que algo más complejo ocurría en el núcleo del cometa, según un estudio publicado en el repositorio científico arXiv.

¿Cómo se descubrieron los chorros oscilantes?

Los astrónomos detectaron estos cambios tras observar 3I/ATLAS durante 37 noches entre principios de julio y principios de septiembre de 2025, utilizando el Telescopio Gemelo de Dos Metros del Observatorio del Teide, en Tenerife. Con el tiempo, la coma del cometa fue cambiando de forma. Antes de agosto, parecía un abanico de polvo orientado hacia el Sol. Más tarde, al acercarse a su máximo acercamiento solar en octubre, apareció una cola más clara apuntando en sentido contrario. Dentro de la estructura orientada al Sol, los jets se observaron en siete noches distintas. Al seguir su movimiento, los investigadores identificaron un patrón regular: los chorros parecían desplazarse cada siete horas y cuarenta y cinco minutos, lo que indicaba una precesión lenta y no un movimiento aleatorio.

¿Qué revela esta oscilación?

La explicación más probable es la rotación del cometa. A medida que gira, zonas activas de su superficie liberan gas y polvo en distintas direcciones, lo que desde la Tierra se percibe como una oscilación suave. Según los datos, el núcleo de 3I/ATLAS completa una rotación aproximadamente cada quince horas y treinta minutos. Esta cifra es menor que estimaciones previas y sugiere que su estructura interna podría ser más compacta o irregular de lo que se pensaba. Al tratarse de un objeto formado alrededor de otra estrella, su comportamiento ofrece una mirada inédita a procesos físicos que podrían ser comunes en otros lugares de la galaxia.

¿Por qué es importante este hallazgo?

Los jets y la expulsión de gases ya se habían observado en cometas del sistema solar. Lo que hace único a este caso es que es la primera vez que este tipo de comportamiento se detecta claramente en un cometa interestelar. Los investigadores describen a 3I/ATLAS como un cuerpo prístino, que probablemente pasó miles de millones de años en el espacio profundo antes de acercarse brevemente al Sol. Estudiar cómo responde al calentamiento solar ayuda a evaluar modelos de formación de cometas más allá de nuestro sistema planetario. Tal como señalan los autores del estudio, se trata de una oportunidad excepcional que quizá no vuelva a repetirse pronto.

¿Qué ocurrirá ahora con 3I/ATLAS?

El 19 de diciembre de 2025 el cometa realizó su máximo acercamiento a la Tierra y desde entonces continúa alejándose. Se prevé que abandone por completo el sistema solar, al igual que otros visitantes interestelares. Aunque su viaje casi ha terminado, seguirá aportando valor científico durante años. Los astrónomos utilizarán los datos obtenidos para refinar teorías sobre cometas, rotación y sistemas planetarios más allá del nuestro. Cuando 3I/ATLAS se pierda definitivamente en el espacio profundo, dejará más preguntas que respuestas —y así es como suele comenzar el progreso científico.