El banco central de México, Banxico, puso fin el jueves a una larga racha de política monetaria expansiva y dejó su tasa de interés de referencia sin cambios en 7,0 por ciento, citando riesgos al alza para la inflación.
Después de 12 recortes consecutivos, la junta encargada de la política monetaria anunció una pausa “coherente con la evaluación del panorama actual de la inflación”.
En un comunicado, señaló “un entorno de tensiones comerciales persistentes” que presiona las previsiones de inflación.
En la primera mitad de enero, la inflación anual de México subió a 3,77 por ciento, por encima del objetivo del 3,0 por ciento del banco central.
La segunda economía más grande de América Latina tuvo su peor desempeño en 2025 desde la pandemia de Covid-19, con un crecimiento de solo 0,7 por ciento interanual, afectado por las tensiones comerciales con Estados Unidos.
Este débil desempeño coincidió con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, donde impulsó políticas proteccionistas, incluyendo aranceles a las exportaciones de varios países.
México, que envía más del 80 por ciento de sus exportaciones a su vecino del norte, es especialmente vulnerable a estas medidas comerciales, que han generado incertidumbre en el sector empresarial.
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