Tokio, 23 de enero de 2026 – El banco central de Japón mantuvo sin cambios su tasa de interés clave en el 0,75 %, según informó en un comunicado emitido este viernes.
El Banco de Japón (BOJ) comenzó a subir las tasas desde niveles negativos en 2024, después de que diversos indicadores señalaran el fin de las “décadas perdidas” de estancamiento económico del país.
Esta continuidad en la política monetaria era ampliamente esperada por los analistas, especialmente tras la subida de tasas realizada a mediados de diciembre.
El BOJ prevé que la inflación de los precios al consumidor, excluyendo los alimentos frescos, caiga por debajo del 2 % interanual durante la primera mitad de 2026, destacando las medidas adoptadas por el gobierno para controlar la inflación.
La decisión del banco llega en un momento en que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se prepara para disolver el parlamento antes de unas elecciones anticipadas programadas para el 8 de febrero.
El descontento público por el aumento de los precios contribuyó en gran medida a la caída del anterior primer ministro, Shigeru Ishiba, a quien Takaichi sucedió en octubre, prometiendo enfrentar el problema y fortalecer la cuarta economía más grande del mundo.
“Es probable que la economía japonesa continúe creciendo de manera moderada, a medida que las economías extranjeras retoman una senda de crecimiento y el ciclo virtuoso de ingresos a gasto se intensifica gradualmente”, afirmó el Banco de Japón.
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