Estados Unidos y Taiwán reforzaron sus relaciones comerciales tras firmar un nuevo acuerdo bilateral. En virtud del pacto, los aranceles aplicados por Washington a numerosos productos taiwaneses se reducen del 20% al 15%, mientras que Taiwán se compromete a aumentar sus compras e inversiones en productos estadounidenses.
El acuerdo confirma un marco presentado en enero y contempla además una mayor inversión de capital taiwanés en el sector tecnológico estadounidense. Sin embargo, antes de entrar en vigor, el texto deberá ser revisado por el Parlamento de Taiwán, actualmente controlado por la oposición.
El representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, afirmó que el acuerdo “eliminará barreras arancelarias y no arancelarias que enfrentan las exportaciones estadounidenses hacia Taiwán” y fortalecerá la resiliencia de las cadenas de suministro, especialmente en sectores de alta tecnología.
Por su parte, la viceprimera ministra taiwanesa, Cheng Li-chiun, señaló que el acuerdo mejora la posición competitiva de la isla y la coloca en “igualdad de condiciones frente a sus rivales”. Indicó además que Taiwán obtuvo el trato de “nación más favorecida” y logró reducir el arancel promedio sobre sus exportaciones a EE. UU. hasta un 12,33%, sin acumulación de aranceles recíprocos.
Según una hoja informativa de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU., Taiwán incrementará significativamente sus compras de bienes estadounidenses hasta 2029. Estas incluirán 44.400 millones de dólares en gas natural licuado y petróleo crudo, 15.200 millones en aeronaves civiles y motores, y otros 25.200 millones en equipos eléctricos y redes de energía, entre otros productos.
Asimismo, Taiwán se comprometió a reducir la mayoría de sus propias barreras arancelarias y facilitar el acceso preferencial para exportaciones industriales y agrícolas estadounidenses, consolidando así una relación comercial más equilibrada y recíproca.
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