Desequilibrio hormonal en hombres: la caída de testosterona de la que nadie habla
Los hombres están siendo cada vez más instados a comprender un problema de salud común pero poco discutido: la disminución de los niveles de testosterona, que puede afectar el estado de ánimo, la energía, la salud sexual y el bienestar general. Aunque la testosterona baja de forma natural con la edad, los expertos señalan que muchos hombres no conocen los síntomas ni las opciones disponibles para tratarlos.
La testosterona, la principal hormona sexual masculina, desempeña un papel clave en la masa muscular, la densidad ósea, el deseo sexual y la regulación del estado de ánimo. Los niveles suelen alcanzar su punto máximo en la adultez temprana y disminuir gradualmente después de los 30 años. Sin embargo, en algunos hombres la caída puede ser más marcada, lo que conduce a una condición conocida como testosterona baja o hipogonadismo.
Según endocrinólogos, los síntomas más comunes incluyen fatiga persistente, menor deseo sexual, dificultades para lograr o mantener una erección, pérdida de fuerza muscular, aumento de peso y cambios de humor como irritabilidad o depresión. Dado que estos síntomas pueden coincidir con el estrés, el envejecimiento u otros problemas de salud, a menudo se pasan por alto o se atribuyen a otras causas.
Los expertos destacan que factores del estilo de vida pueden influir en los niveles de testosterona. El sueño insuficiente, el estrés crónico, el sobrepeso, la falta de actividad física y las dietas poco saludables pueden contribuir a un desequilibrio hormonal. El consumo de tabaco, el exceso de alcohol y ciertos medicamentos también pueden tener impacto.
Los médicos recomiendan que los hombres que noten síntomas persistentes busquen una evaluación médica, que incluya análisis de sangre para medir la testosterona y otras hormonas relacionadas. Un diagnóstico adecuado puede ayudar a determinar si los cambios en el estilo de vida, el apoyo de especialistas o un tratamiento —como la terapia hormonal— pueden ser beneficiosos.
Los ajustes en el estilo de vida que favorecen la salud hormonal incluyen actividad física regular, especialmente entrenamiento de fuerza; una alimentación equilibrada; mantener un peso saludable; dormir lo suficiente; y controlar el estrés. Algunos alimentos y nutrientes, como las grasas saludables, la vitamina D y el zinc, también están asociados con la producción hormonal y pueden apoyar el equilibrio general.
Los médicos también advierten contra la auto-diagnosis y el uso no regulado de tratamientos hormonales, señalando que el uso inadecuado de suplementos de testosterona puede tener efectos secundarios y riesgos para la salud. En su lugar, recomiendan trabajar con un profesional de la salud cualificado para monitorear los niveles y adaptar el tratamiento según las necesidades individuales.
“Conforme los hombres envejecen, es natural que los niveles hormonales cambien, pero eso no significa que los síntomas deban ignorarse”, dijo un especialista. “La conciencia temprana, un estilo de vida saludable y una orientación médica adecuada pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida”.
El fin del Artículo