Caminar puede no parecer medicina, pero los expertos en salud dicen que
puede actuar como tal, especialmente para personas con riesgo de o que ya viven con
diabetes y presión arterial alta. Un artículo reciente del
Times of India explica que el beneficio principal no está en caminar lentamente, sino en caminar con
intensidad moderada, lo que significa avanzar
lo suficientemente rápido como para hablar con comodidad, pero no como para cantar mientras te mueves.
Este ritmo — llamado caminata de
intensidad moderada — eleva el ritmo cardíaco y activa los músculos grandes, ayudando al cuerpo a utilizar la glucosa de la sangre de manera más eficiente y apoyando una presión arterial saludable. Estudios y expertos en ejercicio también han mostrado que caminar más rápido puede
reducir significativamente el riesgo de diabetes tipo 2 y mejorar el control del azúcar en la sangre con el tiempo.
¿Por qué usar la prueba de “hablar pero no cantar”? Esta regla, conocida como el
“test de conversación”, sirve para medir cuán intenso debe ser tu paso al caminar. Si tu respiración se hace un poco más profunda, pero aún puedes hablar sin dificultad, estás en el rango correcto para una
intensidad moderada — el nivel donde tu cuerpo obtiene el mayor beneficio metabólico de la caminata.
Cómo ayuda a la diabetes y la presión arterial: - Mejora el control de glucosa: Caminar acelera el uso del azúcar en los músculos, lo que puede bajar los niveles de glucosa con el tiempo.
- Apoya la salud cardiovascular: Las caminatas moderadas fortalecen el corazón y los vasos sanguíneos, lo que ayuda a reducir la presión alta.
- Ayuda a controlar el peso: Caminar regularmente a paso moderado ayuda a quemar calorías y mantener un peso saludable, lo cual es clave para manejar la diabetes y la hipertensión.
Cómo practicar caminatas saludables diariamente: - Camina al menos 30 minutos la mayoría de los días — puedes dividirlo en sesiones más cortas.
- Usa la prueba de conversación: camina a un ritmo en el que puedas hablar, pero no cantar.
- Aumenta poco a poco tus pasos diarios; incluso caminatas cortas de 5–10 minutos tienen beneficio.
- Usa zapatos cómodos con buen soporte y mantén una buena postura.
Además, las recomendaciones de salud sugieren
150 minutos de actividad física moderada por semana, y caminar a este ritmo los cumple fácilmente. La caminata regular es una de las formas de ejercicio más
accesibles y seguras para la mayoría de las personas adultas y puede ayudar significativamente, junto con una dieta saludable, buen sueño y atención médica, a controlar la diabetes y la presión arterial alta.