La ayahuasca no es cualquier cosa, es la planta que nuestros abuelos y ancestros de la selva han usado por generaciones para sanar el cuerpo, la mente y el espíritu. Para nosotros, la ayahuasca es como un maestro, un guía que nos muestra el camino cuando estamos perdidos o enfermos, y que nos conecta con la naturaleza y con nuestros ancestros.
¿Qué es la ayahuasca?La ayahuasca se prepara con la liana llamada ayahuasca (Banisteriopsis caapi) y las hojas de otro arbusto, el chacruna (Psychotria viridis). Cuando las mezclamos y cocemos, la bebida que sale tiene un poder muy grande: te lleva a un viaje dentro de ti mismo, a veces con visiones, a veces con enseñanzas que solo la selva y la medicina pueden darte.
La tradición y el respetoEn nuestra cultura, la ayahuasca no se toma como un refresco. Tiene que ser con respeto, con un chamán que conoce las plantas y los cantos para protegerte durante la ceremonia. Aquí no es para “vacilar” o “pasarla bien”, es para abrir el corazón, para enfrentar tus miedos y para limpiar lo que está mal en tu vida.
Nuestros abuelos nos enseñaron que la ayahuasca cura no solo el cuerpo, sino también el alma. Por eso cada ceremonia es un acto sagrado, donde pedimos permiso a la selva y a los espíritus para recibir su ayuda.
¿Qué se siente al tomar ayahuasca?Cada persona vive algo diferente, pero la mayoría siente que se conecta con todo: con la tierra, con los animales, con el agua y con los espíritus. A veces las visiones son bonitas, a veces son difíciles, porque la medicina te muestra lo que tienes que sanar.
Después de la ceremonia, muchos dicen que se sienten renovados, más fuertes, con la mente clara y con ganas de cambiar para bien.
La ayahuasca hoyHoy en día, mucha gente de fuera viene a nuestra tierra para aprender y vivir esta experiencia. Eso está bien, porque compartir nuestra medicina es también una forma de cuidarla y respetarla. Pero siempre hay que hacerlo con humildad, sin olvidar que la ayahuasca es parte de nuestra cultura, y que debe usarse con responsabilidad.
Un consejo para quien quiera probarlaSi quieres tomar ayahuasca, busca un buen chamán, alguien que entienda la tradición y te cuide. No es una bebida para andar jugando, porque la medicina es fuerte y te puede sacar lo bueno y lo malo que llevas dentro.
La ayahuasca es nuestra herencia, un regalo de la selva que sigue ayudando a nuestra gente y que poco a poco está abriendo caminos para quienes buscan sanar de verdad.