El presidente de Colombia,
Gustavo Petro, y el presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, mantuvieron su
primera conversación telefónica directa tras recientes intercambios de palabras fuertes. La llamada duró unos 35 minutos y se produjo apenas días después de que Trump criticara públicamente a Petro, haciendo acusaciones relacionadas con el narcotráfico e incluso sugiriendo posibles acciones militares en América Latina.
Durante la llamada, Petro aprovechó para
explicar la posición de Colombia sobre los temas vinculados con las drogas y otras diferencias que existen entre los dos gobiernos. Según lo declarado por ambas partes, la conversación fue
cordial y se centró en aclarar posturas en lugar de intensificar las tensiones.
Después de la llamada, Trump compartió en redes sociales que
“fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido.” Añadió que
valoró la llamada y el tono de Petro, describiendo el intercambio como respetuoso.
Trump también señaló que
espera reunirse con Petro en persona, y que ya se están haciendo preparativos con la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia. Se espera que la reunión tenga lugar en la
Casa Blanca en Washington, D.C., aunque aún no se ha anunciado una fecha específica.
La llamada se produjo en un
momento de gran tensión en las relaciones bilaterales, ya que Trump había llamado anteriormente a Petro “un hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos” e incluso sugirió medidas militares contra Colombia. Petro respondió advirtiendo que la interferencia extranjera podría causar serias consecuencias, incluido un aumento de la inestabilidad regional.
Para demostrar la determinación de Colombia en proteger su soberanía, Petro habría desplegado 30,000 soldados para resguardar la frontera con Venezuela y pronunció declaraciones fuertes contra una posible acción militar. A pesar de las tensiones anteriores, el gobierno colombiano describió la llamada como
“buena y positiva,” lo que indica una posible mejoría en las relaciones y la voluntad de reanudar la comunicación diplomática.
Los líderes de ambos países han expresado interés en
restablecer el diálogo y la cooperación, especialmente en temas de política antidrogas y seguridad regional. Se espera que la reunión presencial en el futuro aborde preocupaciones comunes y refuerce la colaboración, tras un periodo de tensión en las relaciones entre Estados Unidos y Colombia.