El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió el domingo una alerta mundial para sus ciudadanos, instándolos a actuar con precaución. Advirtió sobre posibles cierres periódicos del espacio aéreo y alteraciones en los viajes, y pidió a los estadounidenses en el extranjero seguir las alertas de seguridad emitidas por la embajada o consulado más cercano.
“El Departamento de Estado aconseja a los estadounidenses en todo el mundo, y especialmente en Oriente Medio, que extremen la precaución. Los ciudadanos en el extranjero deben seguir las indicaciones de las alertas de seguridad emitidas por la embajada o consulado más cercano. Los cierres periódicos del espacio aéreo pueden causar interrupciones en los viajes. Instalaciones diplomáticas de EE. UU., incluso fuera de Oriente Medio, han sido objetivo. Grupos afines a Irán podrían atacar otros intereses estadounidenses en el extranjero o lugares asociados con Estados Unidos y/o sus ciudadanos en todo el mundo”, señala la alerta.
La advertencia se produjo después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, insinuara que la guerra podría prolongarse. En una entrevista con NBC, afirmó que Estados Unidos cuenta con recursos suficientes para financiar el conflicto y defendió la estrategia de “escalar para desescalar”.
Horas antes, el presidente Donald Trump lanzó un ultimátum al liderazgo iraní, otorgándole 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no hacerlo, EE. UU. atacaría y destruiría sus centrales eléctricas.
Bessent defendió la amenaza de Trump, afirmando que es “el único lenguaje que los iraníes entienden”.
Por su parte, un portavoz militar iraní advirtió que si Estados Unidos ataca la infraestructura petrolera, Irán responderá de la misma manera. “Si se ataca la infraestructura energética de Irán, entonces se atacarán los sistemas de energía, combustible, tecnología de la información y desalinización utilizados por Estados Unidos y sus aliados en la región”, declaró el coronel Ebrahim Zolfaqari.
No es la primera vez que el Departamento de Estado emite una alerta global desde el inicio del conflicto. Tras el inicio de las operaciones militares el 28 de febrero, Washington ya había instado a sus ciudadanos a extremar la precaución en todo el mundo.