Washington: Joe Kent, director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, presentó su renuncia el martes, expresando fuertes objeciones a la guerra contra Irán impulsada por la administración Trump y cuestionando su justificación.
En una declaración publicada en redes sociales, Kent afirmó:
“No puedo, en conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán. Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby en Estados Unidos.” El presidente Donald Trump reaccionó con dureza, calificando su salida como “algo positivo” y describiéndolo como “muy débil en materia de seguridad”.
Renuncia de alto nivel revela divisiones
Kent es el funcionario de más alto rango en la administración Trump que dimite por la guerra con Irán, lo que pone de manifiesto crecientes divisiones dentro de la base política del presidente.
Cercano al aliado de Trump, Tucker Carlson, Kent ha sido uno de los pocos miembros internos que ha criticado abiertamente el conflicto. Carlson elogió su decisión, calificándolo como “el hombre más valiente” y destacando que abandonó un cargo con acceso a inteligencia de alto nivel.
Reacciones políticas contundentes
Las declaraciones de Kent provocaron fuertes reacciones entre líderes republicanos. El congresista Don Bacon criticó sus comentarios, escribiendo “mejor que se haya ido” y condenando lo que consideró matices antisemitas.
Kent también ha sido objeto de críticas por declaraciones polémicas en el pasado, incluidas afirmaciones sin pruebas sobre el papel de agencias de inteligencia en los hechos del 6 de enero en el Capitolio.
Acusaciones de influencia israelí
En su carta de renuncia dirigida a Trump, Kent acusó a funcionarios israelíes de influir en las decisiones de política estadounidense, señalando una supuesta “campaña de desinformación” que fomentó el apoyo a la guerra.
También comparó la situación actual con la guerra de Irak de 2003, advirtiendo que se están repitiendo argumentos similares y promesas de una victoria rápida.
Dimensión personal y trayectoria militar
Veterano de la guerra de Irak, Kent hizo referencia a su experiencia en combate y a la pérdida de su esposa, Shannon, una criptóloga militar fallecida en Siria.
“Como veterano que fue desplegado 11 veces… no puedo apoyar enviar a la próxima generación a luchar en una guerra que no sirve a los intereses de Estados Unidos,” afirmó.
Creciente incomodidad dentro del gobierno
La renuncia de Kent plantea dudas sobre la cohesión interna del movimiento “Make America Great Again”, tradicionalmente opuesto a intervenciones militares prolongadas.
El vicepresidente JD Vance también ha mostrado cierto escepticismo, y el propio Trump reconoció que estaba “menos entusiasmado” que otros miembros de la administración.
Kent había sido asesor clave de la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, y defendía una política exterior más moderada.
Al final
La salida de Kent evidencia profundas divisiones ideológicas dentro de la administración Trump respecto a la guerra con Irán, y plantea interrogantes sobre el rumbo de la política exterior estadounidense.