Las fuerzas anti-hutíes de Yemen declararon el martes el
estado de emergencia después de que Arabia Saudita lanzara
ataques aéreos sobre la ciudad portuaria de
Mukalla. Según Riad, los bombardeos tenían como objetivo un envío de armas destinado a
fuerzas separatistas respaldadas por los Emiratos Árabes Unidos (EAU).
Las autoridades locales también anunciaron la
cancelación de un pacto de seguridad con los EAU, decisión que fue comunicada mediante una declaración oficial:
Tras el ataque, las autoridades impusieron un
bloqueo de 72 horas en todos los pasos fronterizos. Arabia Saudita señaló que los ataques se dirigieron contra
vehículos blindados y armas descargadas de barcos procedentes de Fujairah (EAU) que habrían llegado a Mukalla.
En un comunicado militar difundido por la
agencia estatal saudí SPA, la coalición afirmó que los buques habían
desactivado sus sistemas de rastreo y transportaban armamento destinado al
Consejo de Transición del Sur (STC), una poderosa facción separatista apoyada por los Emiratos. Según la coalición, esas armas representaban una
“amenaza inminente” para la paz y la estabilidad, por lo que se llevó a cabo un ataque
limitado y preciso para evitar víctimas civiles.
Analistas señalan que esta operación refleja una
creciente fricción entre Arabia Saudita y los EAU, aliados cercanos que, sin embargo, respaldan a
facciones rivales en la guerra de Yemen. Aunque ambos se oponen a los hutíes, apoyan distintos actores sobre el terreno, informó AP.
Datos de rastreo satelital indicaron que al menos uno de los buques sospechosos de transportar las armas había estado atracado en
Fujairah el 22 de diciembre, antes de llegar a Mukalla el domingo.
Mukalla, situada en la gobernación de
Hadramout, a unos
480 km al noreste de Adén, ha sido escenario de una creciente presencia del STC, que recientemente desplazó a fuerzas vinculadas a las
Fuerzas del Escudo Nacional, respaldadas por Arabia Saudita.
El ataque saudí se produce después de
bombardeos previos del viernes, que analistas interpretaron como una advertencia al STC para frenar su avance en Hadramout y la vecina
Mahra. El grupo separatista ha intensificado su campaña en los últimos días, con simpatizantes ondeando cada vez más la bandera del
antiguo Yemen del Sur, que existió como Estado independiente hasta 1990.
Estos acontecimientos se desarrollan en medio de una
mayor inestabilidad en el Mar Rojo, donde Arabia Saudita y los EAU también respaldan a bandos opuestos en el conflicto de Sudán. Las tensiones han aumentado aún más tras el
reconocimiento por parte de Israel de Somalilandia, región separatista de Somalia, lo que provocó amenazas de los rebeldes hutíes.
La situación en el
este de Yemen sigue siendo volátil, mientras las rivalidades regionales continúan complicando los esfuerzos por estabilizar el país devastado por la guerra.