Tierras Raras: EE. UU. Aún Depende de China pese al Acuerdo de Trump

A pesar del acuerdo firmado entre Donald Trump y Xi Jinping a finales de 2025 para aliviar las restricciones chinas sobre las tierras raras, los compradores estadounidenses siguen enfrentando dificultades para conseguir los materiales críticos que necesitan. Estos elementos son esenciales para imanes, electrónica y tecnología militar, y China mantiene el control sobre gran parte del procesamiento global. La situación evidencia que, aunque exista un pacto político, EE. UU. sigue dependiendo de China, y la industria estadounidense necesita diversificar sus fuentes y fortalecer su producción propia para asegurar su independencia tecnológica.
Tierras Raras: EE. UU. Aún Depende de China pese al Acuerdo de Trump
(Crédito de la imagen: iTimes Spanish)
Las tierras raras son materiales críticos para fabricar imanes, semiconductores y tecnología militar, y China controla gran parte de su producción y procesamiento. A finales de 2025, el presidente estadounidense Donald Trump y el líder chino Xi Jinping anunciaron un acuerdo que supuestamente aliviaría las restricciones chinas sobre estas exportaciones. Sin embargo, la realidad para los compradores estadounidenses sigue complicada. ¿Por qué son tan importantes las tierras raras?Aunque no son tan raras en la naturaleza, estas sustancias son difíciles de extraer y procesar. Se usan en:
  • Motores eléctricos y turbinas eólicas
  • Electrónica de consumo como teléfonos y pantallas
  • Tecnología militar avanzada como misiles y radares
China domina el procesamiento mundial, lo que le da un gran poder sobre la cadena de suministro global. Esto hace que EE. UU. y otros países dependan de ella, incluso después de acuerdos políticos. El Acuerdo Trump–Xi: ¿funciona realmente?El acuerdo buscaba que China reanudara el flujo de tierras raras hacia EE. UU. y que Washington redujera algunos aranceles.Pero en la práctica:
  • Los compradores estadounidenses siguen teniendo dificultades para obtener materias primas básicas.
  • China ha aumentado la entrega de productos terminados, como imanes ya procesados, pero no necesariamente las materias primas que EE. UU. necesita para fabricar sus propios componentes.
  • Materiales clave como dysprosium, esencial para imanes de alto rendimiento, siguen siendo escasos para empresas estadounidenses.
En consecuencia, la industria de EE. UU. no puede producir todos sus insumos por sí misma, manteniendo la dependencia de China. Razones de la persistencia del problemaRestricciones selectivas: China limita la exportación de ciertos materiales estratégicos, especialmente a sectores sensibles como defensa.
  • Dependencia histórica: Aunque hay capacidad minera fuera de China, la mayor parte del procesamiento global sigue allí.
  • Incertidumbre de mercado: Ningún acuerdo ha dado garantías de estabilidad a largo plazo, lo que frena inversiones y planificación.
¿Qué significa para el futuro?El control de China sobre las tierras raras sigue siendo una herramienta geopolítica poderosa. La industria estadounidense tendrá que invertir en capacidad propia y diversificación de proveedores si quiere reducir su dependencia. Mientras tanto, los compradores deben adaptarse a la realidad de un mercado limitado y estratégico.Este caso muestra que los acuerdos políticos no siempre resuelven los problemas económicos estructurales, sobre todo en sectores de alta tecnología y defensa.EE. UU. sigue dependiente de China pese a pacto sobre tierras rarasAunque EE. UU. y China firmaron un pacto para aliviar restricciones sobre tierras raras, las barreras persisten. Los compradores estadounidenses enfrentan dificultades para conseguir insumos críticos, lo que mantiene la tensión en uno de los mercados más estratégicos del mundo y evidencia la dependencia tecnológica de EE. UU. respecto a China.