Desde hace siglos, los cristales han sido venerados en diversas culturas por su capacidad de canalizar energías cósmicas que pueden contribuir al bienestar físico, emocional y espiritual. Curiosamente, llevar ciertos cristales potentes puede ayudar a potenciar los procesos naturales de sanación del cuerpo. Aquí te contamos todo lo que necesitas saber sobre ellos.
Amatista
La amatista es un cristal hermoso y poderoso, con tonos púrpura relajantes que pueden ayudar a aliviar dolores de cabeza, mejorar el sueño y favorecer el equilibrio endocrino. Colócala en la frente durante la meditación o debajo de la almohada para reducir la tensión y fortalecer el sistema inmunológico, aprovechando sus frecuencias calmantes que también apoyan la salud de la piel y la función metabólica.
Cuarzo transparente
Conocido como el “sanador maestro”, el cuarzo transparente potencia la energía de otros cristales y ayuda a limpiar el aura física, mental y espiritual. Se recomienda sostenerlo durante sesiones de concentración para mejorar el enfoque, regular el flujo energético y alejar la negatividad, promoviendo así una revitalización integral.
Selenita para la fortaleza ósea
La selenita es apreciada por sus propiedades purificadoras que apoyan huesos, músculos y tendones, siendo ideal para personas en terapia física o que buscan apoyo en temas de fertilidad. Puedes colocar otros cristales sobre una placa de selenita durante la noche para recargarlos, o mantenerla cerca de la cama para combatir el insomnio y fomentar un bienestar profundo.
Obsidiana para una desintoxicación profunda
La obsidiana negra ayuda a conectar con la tierra y favorece la reparación de tejidos profundos, una mejor circulación y la desintoxicación digestiva. Usarla como colgante puede mejorar el flujo sanguíneo, reducir el dolor articular y acelerar la cicatrización, especialmente durante episodios de artritis o en fases de recuperación.
Nota: Estos cristales no sustituyen la atención médica. Sin embargo, en prácticas holísticas se utilizan para promover el equilibrio, reducir el estrés y aumentar la vitalidad cuando se colocan sobre el cuerpo, se usan como joyería o se mantienen cerca.
El fin del Artículo