Durante décadas, la inmigración desde India hacia Estados Unidos fue considerada una de las pruebas más exitosas del modelo de inmigración basado en talento del país. A partir de las reformas migratorias de 1965, cientos de miles de indios llegaron en busca de oportunidades — y muchos prosperaron. Hoy, los estadounidenses de origen indio tienen algunos de los ingresos familiares más altos del país, una gran mayoría tiene estudios universitarios y ocupan puestos destacados en tecnología, medicina, empresas y academia. Durante años, esto fue un ejemplo de cómo funcionaba el sistema migratorio estadounidense.
Muchos inmigrantes indios dicen sentirse menos bienvenidos que antes. Algunos han empezado incluso a considerar regresar a la India o solicitar la residencia permanente allí como plan alternativo. “Pensé que esto era el paraíso en la tierra”, dijo un médico indio retirado que emigró hace 50 años acerca de su vida en EE. UU. Pero experiencias recientes de hostilidad y cuestionamientos de su identidad le han hecho dudar de si las futuras generaciones deberían seguir viendo a Estados Unidos como una tierra de oportunidades.
Al mismo tiempo, los cambios en las políticas de visas e inmigración estadounidenses están restringiendo la transición fluida que los estudiantes y trabajadores indios solían disfrutar. Caminos que antes llevaban a programas de doctorado en universidades estadounidenses y luego a empleo especializado ahora son mucho más difíciles de transitar. En un caso ilustrativo, una estudiante destacada de doctorado en ingeniería de Hyderabad vio cómo sus perspectivas laborales en una feria de empleo quedaron bloqueadas en cuanto los empleadores supieron que no era ciudadana estadounidense, lo que subraya cómo las oportunidades están disminuyendo.
Los estudiantes indios habían llegado a ser el grupo más numeroso entre los estudiantes internacionales en las universidades de EE. UU., pero sus números este año cayeron casi a la mitad. Además, los estudiantes extranjeros han estado obteniendo más doctorados en ingeniería y ciencias de la computación que los ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes durante más de dos décadas, lo que significa que Estados Unidos está formando talento que puede no retener.
La retórica política también ha influido. Algunos políticos conservadores y comentaristas han presentado la inmigración —incluso la legal y altamente cualificada— como una amenaza para los trabajadores estadounidenses. Esa narrativa, amplificada durante ciclos electorales recientes, ha contribuido a un ambiente de resentimiento en lugar de inclusión.
Las consecuencias van más allá de las carreras individuales. Los estadounidenses de origen indio han influido en muchos sectores de la vida estadounidense, incluyendo tecnología, ciencia, negocios y medicina. Si el flujo de inmigrantes cualificados desde India sigue disminuyendo, ambos países podrían enfrentar impactos a largo plazo: EE. UU. podría perder acceso a una fuente vital de talento, y los trabajadores altamente educados de India podrían buscar oportunidades en otros lugares.
En una era de creciente competencia global por el talento, este cambio en la narrativa migratoria estadounidense plantea preguntas fundamentales sobre su futuro como destino para inmigrantes ambiciosos y altamente cualificados, y sobre el papel más amplio que la inmigración juega en el crecimiento nacional.
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