Washington, 10 de febrero de 2026 — El presidente Donald Trump amenazó el lunes con impedir la apertura de un nuevo puente entre Estados Unidos y Canadá, en una nueva arremetida contra el país al que en el pasado sugirió convertir en el estado número 51 de la Unión.
Trump afirmó que Estados Unidos debería poseer “al menos la mitad” del aún inacabado Puente Internacional Gordie Howe, que conecta la provincia canadiense de Ontario con el estado estadounidense de Michigan.
Las obras del puente, valorado en 4.700 millones de dólares y bautizado en honor al legendario jugador de la Liga Nacional de Hockey nacido en Canadá, Gordie Howe, comenzaron en 2018 y su inauguración está prevista para finales de este año.
“No permitiré que este puente se inaugure hasta que Estados Unidos sea plenamente compensado por todo lo que les hemos dado y, lo que es más importante, hasta que Canadá trate a Estados Unidos con la justicia y el respeto que merecemos”, publicó Trump en Truth Social.
“Comenzaremos negociaciones, INMEDIATAMENTE.”
El mandatario republicano, de 79 años, se quejó de que Canadá posee ambos lados del puente y utilizó “prácticamente” ningún producto estadounidense en su construcción.
Según una ficha informativa emitida por la Autoridad del Puente Windsor-Detroit, la infraestructura fue financiada íntegramente por Canadá y será propiedad conjunta del gobierno canadiense y del estado de Michigan.
“Y ahora, además de todo lo demás, el primer ministro (Mark) Carney quiere hacer un acuerdo con China —que se comerá a Canadá vivo. ¡Nosotros solo recibiríamos las sobras! No lo creo”, añadió Trump.
Washington amenazó con imponer aranceles del 100 % a Canadá después de que Carney visitara Pekín el mes pasado y cerrara un acuerdo comercial preliminar con China.
El líder estadounidense también repitió la afirmación —considerada exagerada— de que Pekín “eliminaría TODO el hockey sobre hielo que se juega en Canadá”.
Trump ha chocado con Canadá en materia comercial desde su regreso al poder en enero de 2025. Anteriormente pidió que Estados Unidos anexara Canadá, aunque en los últimos meses ha dejado en segundo plano esa afirmación.
Por su parte, Carney advirtió el mes pasado en el Foro de Davos que el sistema global de gobernanza liderado por Estados Unidos atraviesa “una ruptura”, en una referencia velada a las políticas disruptivas de Trump, y abogó por que las potencias intermedias se unan entre sí.
El fin del Artículo