Las autoridades en Michigan publicaron la primera fotografía del hombre acusado de embestir un automóvil contra un edificio que alberga un preescolar judío. El incidente generó preocupación en la comunidad y provocó una amplia investigación por parte de las autoridades estadounidenses.
El sospechoso fue identificado como Ayman Mohamed Ghazali, un ciudadano estadounidense naturalizado nacido en Líbano. Según los investigadores, el ataque ocurrió en Temple Israel, una gran sinagoga ubicada en West Bloomfield Township que también alberga un centro educativo para niños pequeños.
Cómo ocurrió el ataque
El ataque ocurrió el 12 de marzo de 2026, cuando el sospechoso condujo un vehículo directamente hacia la entrada del edificio religioso alrededor del mediodía.
El automóvil atravesó las puertas del edificio y avanzó hacia un pasillo interior. En ese momento, decenas de niños y personal educativo se encontraban dentro del centro preescolar.
Posteriormente, el vehículo se incendió y se produjo un intercambio de disparos entre el sospechoso y los guardias de seguridad del lugar. El atacante murió durante el incidente.
Niños y personal evacuados sin lesiones
A pesar de la gravedad del ataque, las autoridades confirmaron que ningún niño del preescolar resultó herido.
El personal del centro actuó rápidamente para evacuar a los menores mientras los equipos de seguridad respondían a la emergencia.
Un guardia de seguridad resultó herido tras ser golpeado por el vehículo, y varios miembros de los equipos de emergencia recibieron tratamiento por inhalación de humo debido al incendio que siguió al choque.
Investigación sobre el sospechoso
Las autoridades ahora están investigando el pasado del sospechoso y los posibles motivos detrás del ataque.
Según los informes, algunos familiares de Ghazali en el Líbano murieron recientemente en un ataque aéreo israelí. Los investigadores están analizando si este hecho pudo influir en sus acciones.
Preocupación por la seguridad de las instituciones religiosas
Funcionarios estadounidenses creen que el ataque pudo haber sido dirigido contra la comunidad judía.
El FBI y otras agencias federales están colaborando con la policía local para determinar si el caso debe clasificarse como crimen de odio o terrorismo doméstico.
Tras el incidente, las autoridades aumentaron las medidas de seguridad en sinagogas, escuelas religiosas y otros lugares de culto en diferentes partes del país.
El fin del Artículo