Un importante escándalo de corrupción ha salido a la luz en Canadá después de que las autoridades acusaran a ocho agentes actuales y retirados de la policía de Toronto por presuntamente colaborar con grupos del crimen organizado. Los oficiales están acusados de filtrar información personal confidencial a delincuentes vinculados con extorsión, narcotráfico y una conspiración para cometer asesinato.
Según la Policía Regional de York, la investigación—denominada “Proyecto South”—descubrió una red que involucraba a personas dentro de la fuerza policial que proporcionaban datos sensibles a líderes de bandas. La investigación comenzó en junio de 2025 después de que las autoridades descubrieran un plan para asesinar a un funcionario penitenciario en Ontario. Los sospechosos habrían acudido a la casa del objetivo, lo que llevó a los investigadores a una operación criminal más amplia.
Posteriormente, la policía arrestó a un presunto traficante y confiscó alrededor de 169 libras de cannabis y una libra de fentanilo que, según se cree, estaban destinados a Europa. Durante la investigación, los funcionarios descubrieron que varios agentes supuestamente suministraban información confidencial que permitía cometer delitos en tiempo real.
Entre los acusados hay varios agentes y sargentos del Servicio de Policía de Toronto, además de un oficial retirado. Las autoridades también identificaron a sospechosos civiles que enfrentan cargos como conspiración para cometer asesinato, delitos con armas de fuego, extorsión y robo.
El jefe de la Policía Regional de York, Jim MacSween, calificó el caso como “profundamente perturbador” y afirmó que el crimen organizado había infiltrado la fuerza policial. Subrayó que la corrupción no será tolerada y describió la situación como impactante e inaceptable.
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