Oracle ha intentado tranquilizar a los inversores después de un impacto de 300.000 millones de dólares relacionado con desarrollos en OpenAI que afectó a las acciones tecnológicas. La compañía señaló que su propia historia de crecimiento impulsada por la inteligencia artificial sigue intacta y que continúa beneficiándose del aumento de la demanda de infraestructura en la nube.
La turbulencia del mercado llegó tras el lanzamiento de un nuevo modelo de IA que provocó una fuerte reacción en las acciones de software y tecnología. Los inversores temían que este desarrollo pudiera cambiar las estrategias actuales de IA y alterar la competencia en el sector.
Sin embargo, Oracle afirmó que la situación no amenaza su negocio. La empresa explicó que también está viendo un fuerte impulso del auge de la IA, especialmente en su división de nube, donde la demanda de computación de alto rendimiento y cargas de trabajo de IA ha aumentado de forma constante.
La compañía destacó que muchos clientes están eligiendo la infraestructura de Oracle para ejecutar aplicaciones de IA, lo que se ha traducido en mayores ingresos de servicios en la nube. Los ejecutivos dijeron que la empresa está bien posicionada para beneficiarse del crecimiento del ecosistema de IA.
Oracle añadió que continúa invirtiendo fuertemente en centros de datos, chips avanzados y alianzas con grandes actores de la IA. Estas inversiones, explicó la empresa, buscan asegurar su competitividad mientras crece la demanda de recursos informáticos para inteligencia artificial.
Las declaraciones llegan en un momento en que los inversores observan de cerca cómo responden las grandes tecnológicas a los rápidos cambios en la industria de la IA. La dirección de Oracle insistió en que la estrategia a largo plazo de la compañía no ha cambiado y que espera un crecimiento continuo impulsado por la demanda relacionada con la IA.
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