La líder opositora venezolana María Corina Machado ha prometido que dirigirá el país “cuando llegue el momento adecuado”.
“Hay una misión, y vamos a convertir a Venezuela en esa tierra de gracia, y creo que seré elegida cuando llegue el momento adecuado como presidenta de Venezuela, la primera mujer presidenta”, declaró a Fox News.
Sus comentarios llegan un día después de que entregara su medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente Donald Trump, calificándola como un reconocimiento a su compromiso con la libertad de Venezuela.
Estados Unidos capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas el 3 de enero y lo trasladó a Nueva York para que enfrente diversos cargos relacionados con drogas y armas.
Sin embargo, Trump se ha negado a respaldar a Machado como nueva líder de Venezuela, afirmando que no cuenta con suficiente apoyo interno, a pesar de que su movimiento opositor asegura haber ganado las muy controvertidas elecciones de 2024.
En su lugar, ha estado tratando con la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, quien había sido vicepresidenta de Maduro y que el viernes sostuvo una reunión de dos horas con el director de la CIA “por instrucción del presidente Trump”, con el objetivo de generar confianza y comunicación entre ambos países, según un funcionario estadounidense.
“El director Ratcliffe habló de posibles oportunidades de colaboración económica y de que Venezuela ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos”, dijo el funcionario.
Preguntado el viernes sobre su decisión de trabajar con Rodríguez en lugar de con Machado, Trump dijo a los periodistas que su decisión estaba influida por la experiencia de Estados Unidos en Irak hace más de 20 años.
Tras la invasión estadounidense, las estructuras de seguridad y políticas fueron desmanteladas, lo que sentó las bases para la insurgencia y la posterior aparición del grupo Estado Islámico.
“Si recuerdan un lugar llamado Irak, donde todos fueron despedidos: la policía, los generales, todos, y terminaron convirtiéndose en ISIS… yo lo recuerdo”, dijo.
Más tarde, en un evento en Washington, Machado afirmó que estaba convencida de que habría una “transición ordenada” en su país.
“El resultado de una transición estable será una Venezuela orgullosa que será el mejor aliado que Estados Unidos haya tenido jamás en las Américas”, afirmó.
“Esto no tiene nada que ver con una tensión entre Delcy Rodríguez y yo, se trata de una estructura criminal, que es el régimen, y del pueblo venezolano”, añadió, describiéndose a sí misma como “solo un miembro de un movimiento de millones de venezolanos”.
Mientras tanto, en la capital venezolana, Caracas, Rodríguez ofreció su primer discurso sobre el estado de la nación desde que asumió como presidenta interina.
Dijo que no tenía miedo de enfrentar a Estados Unidos “diplomáticamente, a través del diálogo político”.
Rodríguez también afirmó que Venezuela necesitaba defender su “dignidad y honor”, y anunció reformas en la industria petrolera para permitir una mayor inversión extranjera, en un giro respecto a las políticas de Maduro.
Trump calificó a Rodríguez como una “persona formidable” el miércoles después de que ambos hablaran por teléfono, una conversación que la líder venezolana describió como “productiva y cordial”.
Al día siguiente, el presidente estadounidense llamó a Machado una “mujer maravillosa que ha pasado por tanto”, y describió el regalo de la medalla del Premio Nobel de la Paz como un “hermoso gesto de respeto mutuo”.
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